Desde hace un tiempo, venimos escuchando que el Metaverso será la siguiente evolución de internet y que su impacto se equiparará al impacto que tuvo el nacimiento de internet en su día. 

La realidad es que nadie sabe cómo de importante será el Metaverso de aquí a 30 años. Lo que sí sabemos es que el Metaverso propone una nueva forma de relacionarnos de una forma más cercana en un entorno virtual: 1) conversar con personas de todo el mundo, 2) compartir conocimientos, 3) recibir formación como si estuviésemos presencialmente, 4) incluso vivir experiencias imposibles. 

Ahora que nos encontramos en 2022 nos enfrentamos a una realidad cada vez más conectada, donde lo físico y lo digital dejan de tener una separación tan drástica gracias a las tecnologías que hacen realidad estas nuevas interfaces inmersivas.

Se prevé que las tecnologías de XR (realidad extendida) impacten numerosos sectores como el turismo, retail, eventos, la formación, las comunicaciones y pretenden mejorar la relación con nuestros clientes.

El Metaverso y la web3 se está moviendo desde el hype a la demostración de proporcionar un valor real. Sin embargo, existen una serie de retos importantes a resolver. Permitidme subrayar que los beneficios superan los posibles inconvenientes, pero debemos llamar a la responsabilidad en las organizaciones, el regulador y la sociedad para que la balanza no se incline hacia el otro lado. 

En este sentido, los riesgos identificados son los siguientes: 

  • la necesidad de hacer estas tecnologías accesibles sin dejar a nadie atrás. 
  • la poca regulación existente en cuanto a las nuevas economías que están surgiendo y la dificultad de validar que un objetivo virtual realmente le pertenece a alguien. 
  • todavía se desconoce las implicaciones de las tecnologías XR a la salud.
  • la capacidad que tienen los sistemas de XR de cara a la recolección de datos personales. 
  • o quién tiene la capacidad de imponer unas reglas en ciertos mundos virtuales en cuanto a la libertad de información o cómo vamos a luchar contra la desinformación.
  • O la preocupación existente del elevado consumo de energía que disponen ciertas cadenas de bloques que usan algoritmos de consenso como el proof of work. 

La identidad con la que tratan los usuarios sigue siendo igual de dudosa ya que la forma de autenticarse los usuarios está basada en usuarios y contraseñas o una dirección pública y una clave privada sin segundos factores de autenticación. 

Los mundos sociales que están saliendo al mercado deben dictar determinados códigos de conducta, con lo que si a esto le añadimos la falta de regulación pueden crearse inconsistencias con respecto a las decisiones que están tomando las plataformas tecnológicas.

Estas plataformas también tienen que luchar contra el fraude con la salvedad que, por ahora, los usuarios no tienen manera de recuperar los fondos perdidos cuando estamos hablando de aplicaciones descentralizadas.

El hardware de XR está creciendo a una velocidad muy rápida a través de diferentes tipologías de dispositivos, e incluso ya estamos viendo cómo ciertos fabricantes se están convirtiendo en líderes del mercado. Si bien es cierto, que hasta que no se masifique esta tipología de dispositivos, habrá muy poquitas personas que puedan consumir estas nuevas experiencias.

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