Nuestros clientes empiezan a sentirse razonablemente cómodos construyendo carteras a dos años con crédito de máxima calidad y retornos del 4-5%”, reconoce Ignacio Sicre Zamanillo, director de Renta Fija de Santander Private Banking España. Unas declaraciones que podrían resumir el sentimiento general del sector en el que, viendo las subidas que han mostrado los rendimientos de los bonos, puede ser momento de empezar a construir cartera en la renta fija.

Llevamos varios meses en los que la situación del mercado de renta fija se ha puesto complicada, la virulencia con la que los bonos han puesto en precio la subida de tipos de los bancos centrales ha generado un movimiento en las curvas nunca visto. De hecho, los niveles de caídas que se han visto en el mercado de bonos no se han visto en 30 años. El momento es delicado, pero la diferencia con respecto a la situación que teníamos hace 10- 11 meses es que “ahora tenemos un colchón que nos puede amortiguar posibles amplitudes en la curva de tipos. Si nos vamos a la parte más defensiva de la deuda Investment Grade la TIR está por encima del 4% y, si la FED para su proceso de subida de tipos en el 4,5%-5% ya tenemos algo que nos amortigua las caídas”, asegura Fernando Fernández – Bravo, Head of Sales Active Iberia en Invesco.

[embedded content]

La pregunta que subyace es si lo peor en este mercado ya ha pasado. Y aquí, la opinión de los expertos diverge. “No sabemos si lo peor ha pasado, lo marcará mucho la inflación y los bancos centrales, pero sí creemos que mucho de lo más difícil lo hemos pasado. Y que también merece la pena hacer una cartera de bonos con lo que paga la renta fija”, asegura Ricardo Comín, Executive Director & Deputy Country Head Iberia en Vontobel Asset Management.

Por su parte, Alfonso Sánchez, Business Development Director en Carmignac cree que posiblemente “no hemos visto lo peor. El año pasado los Bancos Centrales nos decían que la inflación era transitoria, hace menos de tres meses decían que la inflación estaría en el 6,8% y ahora dicen que en el 8,1%. No tenemos ni idea de qué será necesario para controlar los precios, pero creo que Jerome Powell tiene en mente a (Paul) Volcker que, aunque no se parece mucho la situación de entonces a la actual, tuvo que provocar dos recesiones porque levantó el pie demasiado pronto del acelerador. Y llevó los tipos al 19% con una inflación del 10%”.

Quizás porque no somos conscientes de 1) hasta qué niveles llegará la inflación y 2) en qué niveles de tipos de interés podrán manejar los bancos centrales los pecios, es importante mirar la duración. Más cuando se habla de que los organismos monetarios se verán obligados a retroceder en su política de subida de tipos cuando la economía entre en recesión. Elena Delfino, Head of Spain de Aegon AM admite enfocarse actualmente “en la parte más corta de duración, 2-3 años, con la vista puesta en crédito Investment grade. En high yield nos atrae bastante la yield del 8%, pues lo hemos visto muy pocas veces. Es muy interesante la parte del carry con cupones muy buenos con un vencimiento que no esté cerca y en compañías sin mucha deuda”.

asistentes1

En este sentido, el experto de Santander Private Banking reconoce que en la construcción de cartera comenzaron con duraciones de dos años con calidad crediticia máxima y, “a medida que entendemos que lo niveles de los tipos pueden estar más cerca del nivel de llegada, alargamos hasta los cuatro años”. Una estrategia, en cuanto a duración, que comparte el experto de Invesco que reconoce “haber picoteado algo en financiero, en deuda subordinada, aunque estamos más negativos en high yield y cautos en bonos híbridos. Asumimos más duración y, en la parte financiera, es donde añadimos más riesgo”.

En momentos en que vemos yields del bono alemán por encima del 2%, frente al 3,5% que ofrece la deuda de EEUU o el 4% que ofrece la deuda de una región como Italia merece la pena preguntarse si los bonos de gobierno, tan denostados en los últimos años, pueden ser un activo más en las carteras. Óscar Esteban, Sales director de Fidelity International admite como interesantes los bonos del gobierno alemán “porque están descontando mucho la subida de tipos y, cuando el BCE cambie la retórica, las TIR de los bonos caerán y nos beneficiaremos por precio. Pero preferimos dejar de lado los bonos periféricos porque en esta situación de tipos pueden tener un problema de liquidez”. Y en EEUU, prosigue este experto, hay datos que muestran ralentización del sector inmobiliario que derivarán en un cambio de retórica con caídas de las yield y consiguiente beneficio en precio.

El experto de Vontobel asegura que, a través de un fondo de renta fija flexible, cuentan con una parte importante en liquidez y “mantienen duraciones cortas. Sí es verdad que vemos cosas que no están llamando mucho la atención con retornos interesantes que quizás no haya que desdeñar y en las que merece la pena asumir el riesgo”.

Con una duración neutral, la única que tienen es en la parte de crédito, desde Carmignac reconocen estar cortos en Alemania, Italia, España, Francia… para adaptarse a un entorno de tipos de interés más altos durante más tiempo “porque la situación en Europa es completamente diferente a EEUU, tanto por la inflación como por la situación energética. Lo que ha hecho saltar al BCE ha sido el flujo de activos del euro al dólar. Está en una guerra de divisas contra EEUU porque la materia prima (el petróleo, principal generador de inflación) la tienes que pagar en dólar y ese carry obliga a que no se deprecie mucho más el euro. Y esto es una deriva muy peligrosa”.

asistentes2

El incremento en la yields de los bonos gubernamentales traerá consigo la denominada “guerra de depósitos”. Venimos de un período a nivel financiero donde se han generado anomalías como los tipos negativos en gran parte de la curva de los bonos soberanos y ha habido inversores (ahorradores) que no han podido elegir su producto estrella, que son los depósitos. “La normalización pasa porque tengamos una variedad de productos donde el cliente que esté cómo en este producto pueda recuperar esta alternativa”, admite Sánchez. Y en la gestión de la cartera de deuda ¿en qué puesto quedan los emergentes? Un tipo de activo que no hay que desdeñar, pero sobre el que hay que poner cautela y que hace necesario perfilar a aquellos clientes que se habían deslizado a estos mercados buscando yields. El experto de Fidelity ve interesante un activo como los bonos del gobierno chino “que han aguantado bien a pesar de que tenga dificultades económicas”. Y si se buscan TIRes atractivas el high yield chino ofrece una rentabilidad del 30%, poque el inmobiliario compone mucho ese índice, y el high yield asiático tiene un retorno del 18%, “pero tienes que tener el perfil de riesgo que exige para invertir, lo que para muchos es el equivalente a invertir en renta variable”.

Además, del carry de tipos, existe la posibilidad de que la sobrevaloración del dólar toco un punto de inflexión, que beneficiaría especialmente a aquellas divisas con una infravaloración importante como es el peso mexicano, apunta Consuelo Blanco, especialista de fondos de inversión de Estrategias de Inversión.

Estrategias de Inversión