Los ETFs son las siglas del inglés Exchange Traded Funds, que en español son Fondos Cotizados. Los ETFs son uno de los productos de inversión más populares en la actualidad, y los inversores de todo el mundo los ha adoptado por sus numerosos beneficios, como lo es la rápida diversificación, los bajos costes y la fácil negociación.

Como sugiere su nombre, los ETF tienen dos características definitorias: son fondos y se cotizan en una bolsa, suena simple, ¿verdad? A continuación, encontrará una guía rápida que lo ayudará a conocer aún mejor los ETF. Los ETF son solo fondos que se negocian en una bolsa de valores como una acción regular.

Los ETF, al igual que los fondos mutuos tradicionales, agrupan acciones que tienen características similares, lo que permite al inversor comprar cientos o incluso miles de acciones de una sola vez. La forma en que el fondo planea invertir y los tipos de empresas en las que invertirá se detallarán en el prospecto de inversión del fondo.

Al igual que sucede con las acciones o los fondos mutuos, los ETFs se pueden agrupar por:

  • GEOGRAFÍA: mercados desarrolados o emergentes; o por regiones – Europa, América del Norte, Asia, África…; por países – Reino Unido, Canadá, Brasil, México
  • CARACTERÍSTICAS O SECTOR : industrial, materias primas, petróleo y gas, tecnología, banca…; por tamaño – de grande capitalización, mediana o pequeña; por estilo – valor o crecimiento
  • TEMAS Y SOSTENIBILIDAD: Liderazgo / impacto ambiental, calificación ESG …; temáticas – cannabis medicinal, deportes electrónicos, cuidado de mascotas, energías verdes, robótica, barcos de carga…

Hasta hace algunos años, los fondos mutuos solían ser el producto más comunmente comprado, pero de unos años para acá los ETFs han ido ganando terreno rápidamente a los fondos mutuos, sobre todo en los EE.UU., pero en Europa comienzan a coger velocidad de crucero. Si bien, fueron originalmente usados por inversores profesionales, ahora se ha «democratizado» su utilización y lo usan los inversores minoristas, ya que generalmente son  más baratos que los fondos mutuos y su precio varía como el de una acción, es decir, a lo largo del periodo de apertura del mercado, mientras que los fondos mutuos solo se negocian una vez al día. Además, los ETFs a menudo tienen niveles mínimos de inversión más bajos, lo que significa que incluso los inversores pequeños pueden adquirirlos. Dado que los ETF contienen varios valores, también son buenos para los inversores que no quieren poner todos sus huevos en una sola canasta y, dado que los ETF se negocian en las bolsas de valores, se pueden comprar y vender tan fácilmente como una acción.

Existe un amplio abanico de ETFs y un inversor puede sentirse perdido al mirar casi 10.000 ETFs disponibles en el mundo. Los nombres de ETF a menudo comienzan con el nombre del proveedor de ETF. El proveedor de ETF es una empresa de gestión de activos que crea, vende y comercializa ETF. Luego, si el ETF es pasivo y rastrea un índice, se incluirá el nombre del proveedor del índice, o al menos parte de él. Los proveedores de índices son empresas que diseñan y calculan índices. Obtenga más información sobre los proveedores de índices. Y a continuación, se muestra el nombre del índice. Generalmente bastante explicativo. Puede ser un número cuando el índice está tomando una parte de un mercado (como el S&P 500 o FTSE 100), o puede ser el enfoque geográfico o cualquier otro atributo de los valores incluidos en el índice (como MSCI Emerging Markets o MSCI World Small Cap).

Los nombres de ETF también pueden incluir más detalles al final. Esos detalles pueden incluir la política de dividendos de la clase de acciones (distribución o acumulación), la política de cobertura para exposiciones en moneda extranjera (cubiertas o no), así como la moneda del fondo (la moneda en la que se declara oficialmente el precio de la acción, como USD o EUR por ejemplo).  Por ejemplo: SPDR S&P 500 ETF – USD

¿Por qué son populares los ETF?

Además de las ventajas comentadas la principio, cabe considerar que el precio de un ETF cambiará a lo lardo del dia a medida que los precios de las acciones que contiene suban o bajen. Los ETF se pueden comprar o vender en cualquier momento en que el intercambio esté abierto, lo que significa que los operadores pueden usar ETF para aprovechar estos movimientos de precios a corto plazo. Por el contrario, los fondos mutuos solo se negocian una vez al día, después de que se cierra el intercambio. 

Ofrecen oportunidades de diversificación: hay una amplia gama de ETFs disponibles que ayudan a crear una cartera que contenga cientos o miles de valores, con lo que el inversor puede distribuir su riesgo de manera mucho más amplia en comparación con invertir en una sola acción (igual que los fondos mutuos).  Otra característica es su transparencia: normalmente puede mirar dentro de un ETF y ver exactamente lo que está comprando, a diferencia de los fondos mutuos que generalmente solo muestran sus 10 acciones principales. También sus bajos costes: los ETF normalmente cobran tarifas muy bajas, especialmente en comparación con los fondos mutuos, lo que significa que cuando invierte en un ETF, conserva una mayor parte de su dinero. Tampoco necesita una gran cantidad de dinero para comenzar, lo que significa que puede crear una cartera de ETF por solo unos pocos cientos de euros.

¿Qué consideraciones cabe tomar en cuenta?

Una desventaja  respecto a los fondos mutuos es que no son traspasables y eso tiene implicaciones fiscales, en este sentido, si un inversor ve una mayor oportunidad en otro ETF, no puede «cambiarlo» por el que tiene (a esto se llama traspasabilidad) y por tanto tendrá que venderlo y tributar por las ganancias o pérdidas conseguidas.

Al igual que los fondos mutuos, los ETFs tienen riesgo de capital, suben y bajan en valor, pudiendo incluso perder la cantidad invertida, no todos los ETFs (al igual que los fondos mutuos y otros instrumentos financieros) son adecuados para todos los inversores. Los hay más simples y algunos que son apalancados o inversos, y a menos que se cuente con una amplia cultura financiera se podría invertir en ellos.

También puede ser que los ETFs no realicen un seguimiento perfecto de un índice, y a la diferencia entre el rendimiento del ETF y el rendimiento del índice se denomina «diferencia de seguimiento»; y la variación en el exceso de rendimiento diario entre el ETF y el índice se denomina «riesgo de seguimiento».

En la siguiente nota, veremos lo que son los ETF activos y pasivos, así como los fondos indexados y las diferencias con los ETFs. Así que hasta la semana entrante.