Los costes totales de las pequeñas y medianas empresas (pymes) se dispararon un 24,4% interanual en el segundo trimestre de este 2022, lo que supone diez puntos más de lo que crecieron sus ventas en este periodo (+14,5%), según el indicador de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme). Estos datos suponen que el aumento de costes que soportan las pymes se ha acelerado más de un punto respecto al primer trimestre, mientras que la facturación ha moderado su ritmo de crecimiento más de cinco puntos, lo que se ha convertido en menores márgenes para las pymes . «Se está agravando el estrechamiento de los márgenes comerciales», avisa la organización empresarial.

¿De dónde viene la subida de los costes?

El primer factor que supone un repunte de los costes de las pymes es su factura energética (luz, gas, derivados del petróleo y agua), que se ha duplicado, con un crecimiento interanual del 114% en el segundo trimestre. Por otro lado, el coste de los suministros para producir bienes y servicios ha aumentado un 51,7% (su mayor alza en 20 años) y los costes laborales de estas empresas se han elevado un 6,2%.  

«La presión salarial que genera la falta de trabajadores para ocupar determinados puestos, especialmente en las pymes, eleva el salario de entrada. A esto se suma al alza del salario mínimo, un 3,6% en 2022, y explica por qué los costes salariales de las empresas más pequeñas suben con más fuerza, alejándose de los incrementos salariales pactados en convenio (2,6% hasta agosto)», argumentan desde Cepyme. Por este motivo, Cepyme reclama que en las negociaciones del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) se tenga en cuenta «el fuerte aumento de los costes» que están afectando a las empresas de tamaño más reducido, «dejándoles en muchos casos en una situación de pérdida de competitividad». 

Junto a todo ello, el precio de los servicios que contratan las pymes para desarrollar su actividad aumentó un 2,7% interanual en el segundo trimestre, su mayor alza desde 2007. Entre los servicios que más se han encarecido destacan el coste de los transportes (+20,5%), el de los envíos por mensajería (+5,2%) y el de la seguridad (+3%). Así, aunque el indicador Cepyme sobre la situación de la pyme mejora levemente en el segundo trimestre por el repunte de la actividad, «los fuertes costes y la reducción de márgenes y de rentabilidad lo sitúa todavía en niveles de 2014». En concreto, este indicador, que mide las fortalezas y vulnerabilidades del tejido empresarial español, «muestra que las altas tasas de explosión de lleno a las empresas, en especial a las de menor tamaño», según Cepyme. El indicador se situó en 5,7 puntos sobre un total de 10 en el segundo trimestre de 2022, frente a los 5,4 puntos registrados en el cuarto trimestre de 2021.

Por otro lado, el endeudamiento de las pymes se ha incrementado, con un pasivo que ya equivale a más del 100% del patrimonio neto, el nivel más elevado desde 2018.

Previsiones a la baja

El endurecimiento de las condiciones de crédito por las subidas de los tipos de interés «harán todavía más vulnerable la situación de las pymes en los próximos meses», según Cepyme. Según la organización empresarial, la rentabilidad neta sobre el activo (ROA) se situó en el 2,8% en el segundo trimestre, cifra inferior a cualquier dato registrado entre 2016 y 2020. En el cuarto trimestre de 2019, el último completo antes de la pandemia, la rentabilidad de las pymes alcanzó el 3,7%. Gran parte de la caída de esta rentabilidad de las pymes se debe al menor nivel de actividad provocado por las medidas para contener la pandemia y la incompleta recuperación, además de a la inflación

Ante este escenario, Cepyme reclama la puesta en marcha de un plan integral de apoyo a la empresa que ayude a aliviar los altos costes que afrontarán las pymes este otoño, que apoye a las empresas en su proceso de desapalancamiento y que apueste «de forma decidida» por el crecimiento empresarial.

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