El resurgimiento del apetito inversor por los ETFs de energías limpias según datos al cierre de octubre… El mes ha sido beneficioso para los ETFs de energía limpia, con rentabilidades dominantes de doble dígito, y flujos que retoman Octubre ha sido amable con los ETF de energía limpia, con desempeños dominantes de dos dígitos por parte de varias superestrellas de 2020, incluido First Trust NASDAQ Clean Edge Green Energy Index Fund ETF (QCLN, + 21.96%), iShares Global Clean Energy ETF (ICLN, + 16.91%) ) e Invesco WilderHill Clean Energy ETF (PWYF, + 13,46%) entre otros.

Este resurgimiento está vinculado a múltiples factores pero, principalmente, a que los inversores apuestan por mayores inversiones en todo el país en energía renovable en medio de máximos históricos en el precio de combustibles fósiles.

Los ETF de energías limpias, como parte del auge de las energías alternativas, recibirán más atención del mercado ahora con el COP26, donde los firmantes discutirán acerca de acciones futuras hacia los objetivos del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Las iniciativas globales y regionales como el acuerdo de París y Net Zero para 2050 son parte de la hoja de ruta para que empresas y naciones las siguieran en el camino de volverse neutrales en carbono. Los esfuerzos y costos serán enormes ya que se estima que la descarbonización de la economía global requerirá una inversión de más de $ 100 trillones durante las próximas tres décadas. Para ello, los fondos se canalizarán a través de proyectos solares, eólicos, hidroeléctricos, de biomasa, geotérmicos y nucleares, pero no solo para la generación de energía sino que incluye su transmisión y almacenamiento. Las políticas nacionales alineadas con las iniciativas globales deberán proporcionar incentivos y exenciones fiscales para que estos proyectos sean viables y rentables.

Este cambio revolucionario en energía debe tener un fuerte impacto e importancia en el futuro, incluida la creación de nuevas industrias vinculadas a la cadena de valor de las energías renovables y avances empresariales que podrían resultar en nuevos patrones de crecimiento económico.

Los inversores muestras disposición a formar marte de «la solución» y de estas tendencias globales, para lo cual asignan parte de sus inversiones a este tipo de proyectos ya sea de manera directa, o bien vía fondos de inversión, permitiendo así la participación de buena parte de la sociedad.

Con ello, en la actualidad hay 53 ETFs que invirtien en energías limpias, con un total de activos hasta el 28 de octubre (según Trckinsight) de 38.489,24 millones de dólares, con unos flujos mensuales que ascienden a 8.521,28 millones de dólares y que alcanzaron una rentabilidad mensual del 14,45%.

Entre los ETFs disponibles en Europa están:

  • First Trust Nasdaq Clean Edge Green Energy (QCLU): con exposición a acciones de empresas energéticas de pequeña capitalización con un enfoque en responsabilidad social. Sigue el índice Nasdaq Clean Edge Energy Net Total Return. Es un ETF que no reparte dividendos sino que se capitalizan. El ETF tiene un fuerte sesgo a EE.UU, con un 78,4%, seguido de China con 14,9%, así como a 3 sectores que en conjunto representan casi el 76% de la cartera y son, tecnología de la información, industrial y consumo discrecional, aunque tambien tiene exposición al sector de materiales y utilities. Las 15 mayores posiciones representan el 70,3% de los activos, que ascienden a 27,97 millones de dólares, con un TER de 0,6%. Entre las principales posiciones vemos a Tesla, Brookfield renewable, Sunrun, ON Semoconductor, entre otros. La rentabilidad en los últimos 12 meses alcanza el 26,73%, mientras que en los últimos 3 es de 22,85%:
  • iShares Global Clean Energy ETF (ICLN): con un patrimonio que roza los 6.900 millones de dólares y un TER de 0,42%. Este ETF da esposición a empresas del sector de la energía con foco en inversiones ESG. Ha vuelto al radar de los inversores durante octubre, con lo que se podría esperar un favorable desempeño futuro hasta tocar los máximos de principios de 2021. Sigue al índice S&P Global Clean Energy Net Total Return Index. La cartera está integrada de 82 posiciones y donde las 15 mayores posiciones pesan más del 60%, con EE.UU. teniendo una mayor representatividad (38%), seguida con algo menos de la mitad de peso Dinamarca y España con 8,1%. Entre los sectores destacados está utilities con más del 55% de peso, industriales con casi 30% y tecnologías de la información con 12,4%. Entre las principales posiciones están Vestas Wind System, Energías de Port. Iberdrola, Enel, EDP Renovavéis entre otras. Destaca que el 82% de las posiciones tienen un scoring ESG positivo:
  • Invesco WilderHill Clean Energy ETF (PWYF): algo más pequeño que el anterior pero que ronda los 2 mil millones de dólares de activos, un TER más caro de 0,7% pero con una rentabilidad en octubre también de doble dígito. A un año la rentabilidad ronda el 37% y si el gráfico no nos engaña, apunta a un despertar del mismo. Es un ETF con 67 posiciones equiponderada entre las que se observan empresas como Tesla, Soquimich, Canadian Solar, Lithium Americas, entre otras. Un fuerte peso a EE.UU. del 74,7%, así como al sector industrial, casi del 40%. En este caso, el 55% de las posiciones tienen scoring ESG positivo. Este ETF reparte dividendos, un tema a considerar por los inversores:

Son opciones muy atractivas dado el momento en el que nos econtramos. Algunos países priman el riesgo medioambiental sobre otras cuestiones. Sin embargo, como se vio anteriormente, hacen falta  cuatiosas inversiones en lo que a energía limpia se requiere y por ahora seguimos siendo altamente dependientes de las energías fósiles. Basta ver el encarecimiento del precio del gas, gasolina y de la luz, y algunos no dejan de hablar del «apagón eléctrico» que se aproxima…. ya veremos….