Durante 2022, además de factores geopolíticos se suma la presión de una política monetaria restrictiva que intenta meter en cintura a la inflación. Sin embargo, de momento no se ha logrado pero podría darse en 2023.

Lo anterior ha generado un pésimo comportamiento de esas «carteras equilibradas» ya sea 60/40, 50/50, 40/60 dependiendo del perfil inversor…y ha hecho que sigan esos titulares sobre el papel de los gonos en las carteras.

Las rentabilidades negativas de doble dígito en 2022 en ambas clases de activos es un desafío directo a la opinión de que los bonos ofrecen importantes ventajas de diversificación en las carteras 60/40 y en las carteras mixtas que incluyen renta variable y otras clases de activos. No paramos cada día de leer y escuchar titulares que se hacen eco de que las carteras 60/40 están muertas, como ya lo dijera el responsable de Renta Fija de Capital Group, Mike Gitlin,  …»no comparto la visión de un 60/40 sino más bien de carteras equilibradas, es decir tener una mezcla adecuada de renta fija y variable que se ajuste a la hipótesis de capital a largo plazo, y puntualiza que las carteras equilibradas siguen vigentes.»   A lo que añadió que hay que tener presente las cuatro funciones que desempeña la renta fija en una cartera «equilibrada», y que comentamos en la nota La renta fija ya comienza a tomar su papel tradicional.

Según apunta un estudio de MSCI, con una rentabilidad negativa de casi el -20% en lo que va de 2022, el rendimiento de la cartera 60/40 es el peor de los últimos 50 años, superando los malos resultados de principios de la década de 1970 y la crisis financiera mundial de 2008. Tanto la renta fija (representada por el Tesoro de EE.UU. a 10 años) como la renta variable han contribuido significativamente al rendimiento de este año, registrando la renta fija su peor rendimiento en 50 años. En fuerte contraste, en periodos anteriores de mal rendimiento del 60/40, los bonos generaron rendimientos positivos que iban desde pequeños (como en 1973 y 1974) hasta muy grandes (como en 2008).

Dos escenarios para reflexionar

Los inversores deberían reflexionar detenidamente sobre el movimiento conjunto de la renta fija y la renta variable. La inflación y la credibilidad de los grandes Bancos Centrales desempeñarán un papel fundamental.

En un escenario pesimista y suponiendo que los esfuerzos de la Fed y del BCE por controlar la inflación fracasan y su credibilidad ante los inversores se resiente, con la inflación siguiendo elevada y los bancos centrales (en especial la Fed – referente a nivel mundial) se ve obligada a mantener sus políticas monetarias restrictivas durante un periodo prolongado a pesar de signos claros de un debilitamiento económico importante, que lleven a PIB débil o negativo prolongado: es altamente probable, según apuntan los estrategas a que los rendimientos de los bonos sigan moviéndose en tandem que los rendimientos de las acciones, donde los bonos solo proporcionarían beneficios marginales de diversificación.

Bajo un escenario más optimista, en el que la Fed consiga controlar y reducir la inflación a la franja del 2%-3%, sin haber generado una recesión económica importante y restablece su credibilidad ante los inversores, es probable que los bonos vuelvan a ese papel predominante en las carterassin provocar una recesión económica importante, y se restablece la credibilidad de la Reserva Federal ante los inversores,  la renta fija volvería a desempeña esas cuatro funciones clave dentro de una cartera equilibrada: «proporcionando ingresos, preservando el capital, diversificando con respecto a la renta variable y protegiendo contra la inflación», que destacaba Gitlin.

Pocos fondos mixtos moderados se salvan de la caída

Una vez visto lo anterior, es lógico que el lector se pregunte si el impacto de esas carteras moderadas ha sido parecido en la mayoría de los fondos. Pues bien, la respuesta es que si que hay algo de dispersión entre aquellos fondos que logran rentabilidad positiva en el año y aquellos que más pierden, de un total de 258 fondos de la categoría Mixtos Moderados EUR – Global.

Únicamente dos fondos lograr situarse en terreno positivo por rentabilidad en el año actual, uno de ellos es el fondo AZ Fund 1 AZ Allocation – Balanced FoF de la gestora Azimut Investments, que logra una rentabilidad del +19,1%, mientras que el otro es el FPM Gestión Activa Alcyon FI, de Inversis Gestión con una rentabilidad del +5,32%. En el otro lado de la balanza está el fondo Gestión Boutique C2 Dinámico FI, de Andbank Wealth Management, que en el año cae más del 37,5%, seguido pero a distancia por el fondo Jupiter Flexible Income, que pierde cerca del 27% en el año.

AZ Fund 1 AZ Allocation – Balanced FoF: Es un fondo de fondos con posiciones largas y cortas, y que en términos netos tiene una exposición en renta variable del 28,72%, una posiciòn corta  renta fija de casi el 50% y en posiciones líquidas de casi en 120%, y cuyas princpales posiciones en son las que se muestran en el cuadro inferior. Además cabe comentar que tiene más de un 50% de exposición en Norteamérica, 15% de Europa Desarrollada, 12,6% de Japón, 8% en Asia Emergente y 5% en Asia Desarrollada, entre otros. Es un fondo 5 estrellas de Morningstar, y que a excepción de 2021 y 2017 que se quedó en los últimos lugares de los fondos de su categoría por rentabilidad, el resto de años ha estado liderando , muestra de su consistencia en la gestión y resultados. De acuerdo con datos de Citywire, el fondo ocupa la primera posición por rentabilidad a 5 y 1 años, y la tercera a 3 y 10 años, de una mayor muestra de fondos (más de 250), pero también es el de menor caída en plazos similares. 

En cuanto al segundo fondo en positivo, GPM Gestión Activa Alcyin FI, comentar que también Morningstar le otorga  5 estrellas y de contar con más de cuatro años de track record, que consigue una rentabilidad anualizada del 1,57% a 3 años y de 3,89% a 5 años, con un alfa del 1,93 y una beta de 0,08, con una volatilidad relativamente contrlada del 10,73% y un ratio de Sharpe de 0,2. Respecto a su cartera vemos menores posiciones líquidas que en el anterior, del 60%, además corto en renta variable del 8,68% y largo neto en renta fija del 49%, resultado de una filosofía de inversión cuantitativa aplicada por Jorge Ufano Pardo, que además combina value, growth y momentum.

A manera de conclusión: aún en años difíciles como el actual, hay fondos que muestran consistencia en su gestión y resultados tanto a corto como largo plazo. Estos dos fondos bien pueden ser considerados como un pilar estructural en una cartera bien diversificada y para aquellos inversores más conservadores.

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