A.P. Moller-Maersk, el gigante danés del transporte de contenedores, ha dado la orden a su flota de barcos que se dirigen a la entrada sur del Mar Rojo de interrumpir sus viajes. Esto se debe al ataque sufrido por uno de sus buques y a los crecientes riesgos planteados por los militantes hutíes en la zona.

En un comunicado recogido por Bloomberg, la empresa informó que todos los navíos de Maersk en el área del Mar Rojo deben detener su viaje hasta nuevo aviso. Esta medida se debe al incidente que casi involucró al «Maersk Gibraltar» y a otros ataques más recientes a buques portacontenedores.

Los ataques de los militantes hutíes a los barcos mercantes en el Mar Rojo han aumentado en los últimos días. Especialmente se han dirigido a buques que supuestamente están conectados con Israel, en respuesta a la guerra en Gaza. Aunque las conexiones con Israel parecen ser menos directas, los riesgos se han ampliado.

En los últimos días, al menos tres buques portacontenedores cerca de Yemen han sido atacados. Este aumento en los ataques preocupa a A.P. Moller-Maersk, ya que representan una amenaza significativa para la seguridad de la gente de mar.

Ante esta situación, Maersk se muestra profundamente preocupada por la seguridad en el sur del Mar Rojo y el Golfo de Adén. La compañía afirma estar comprometida a garantizar la estabilidad de las cadenas de suministro de sus clientes y está tomando medidas para minimizar el impacto en ellos.

En este sentido, Maersk ha señalado que la cuestión no puede ser abordada únicamente por la industria naviera mundial. Hace un llamado a la sociedad internacional para unirse en la búsqueda de una solución rápida que ponga la situación bajo control.

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