– Hemos conocido los resultados de los grandes bancos de Wall Street, de las tecnológicas… ¿Qué conclusión saca?

La conclusión que saco es que la economía norteamericana es extraordinariamente resiliente. En cualquier contexto, al final, los sectores de la economía norteamericana son capaces de reinventarse para dar unos buenos resultados y ya el año pasado las empresas tecnológicas hicieron ajustes de plantillas muy significativos para poder entrar en un contexto como el que tenemos de desaceleración económica en  mejores condiciones y al final los resultados una vez más pues han sido realmente positivos en líneas generales, siempre hay empresas que se salen del guion pero los resultados un poco están en línea con lo que el  mercado esperaba y estoy muy meridianamente satisfecho de los resultados que han dado.  

– ¿First Republic Bank es un episodio aislado o le preocupa la situación de la banca regional estadounidense?

A mí me preocupa, creo que First Republic Bank no es en absoluto un caso aislado porque hay muchos más bancos que pasan por las mismas dificultades y el gran problema que hay es que se convierta en un problema sistémico, es decir un problema en general. El sector de la banca pequeña y mediana norteamericana donde pueden encontrarse en el futuro con masivas salidas de depósitos hacia los bancos más grandes porque los depositantes consideran que su dinero va a estar a mejor resguardo y esto puede ocasionar un serio problema para la economía norteamericana porque se puede rescatar un  banco, se puede rescatar dos…  pero rescatar todo el sistema de bancos medianos de EEUU sería muy costoso y sobre todo muy preocupante.  

– Los grandes índices europeos están muy cerca de máximos históricos, ¿hay todavía potencial en el EURO STOXX 50, el CAC 40 o el Dax?

En el caso de la bolsa francesa el que ha tirado mucho para arriba, además de que la bolsa va bien, ha sido LVMH que ha tenido un comportamiento en bolsa verdaderamente excepcional. Creo que las bolsas tienen recorrido la alza pero tenemos todavía bastantes incertidumbres en el mercado. No sabemos muy bien si vamos a tener una recesión o no, que yo entiendo que sí la vamos a acabar teniendo pero, sobre todo, si vamos a tener un fuerte aterrizaje o un aterrizaje suave que eso puede generar bastante incertidumbres sobre cómo la economía podría recuperarse de la situación post a una situación de incertidumbre como la que tenemos ahora. Tampoco sabemos muy bien cómo va a desembocar la guerra de Rusia y Ucrania y sobre todo también hay otro elemento que a mí me importa bastante que es el tema del petróleo, si realmente el petróleo está en una horquilla entre los 80-85 dólares por barril o se nos puede escapar a precios de 95-100 dólares por barril. Entiendo que el dólar nos puede dar algo de aire porque creo que el dólar se va a devaluar y eso puede ayudar pero hay muchos cisnes negros sobre el tapiz y resulta bastante complicado aventurarnos a que la bolsa va a tener un año de aquí en adelante positivos sin más.

– En España se han conocido cerca de la mitad de las cuentas de las compañías del IBEX 35, ¿le parecen satisfactorias?

A mí, en general, sí me lo parece, lo que ocurre es que siendo satisfactorias eso no significa que vayan a tener un buen comportamiento en bolsa. Sin ir más lejos el sector financiero ha presentado muy buenos números y sin embargo lo que ha sucedido en Estados Unidos con la banca mediana ha lastrado la cotización de muchas de estas entidades financieras. Al final, que las empresas lo hagan bien o mal lo que implica es que en el medio y largo plazo esas compañías van a tener un buen desempeño, van a seguir repartiendo dividendos y tienen un buen contexto, pero en el corto plazo el ruido global puede hacer que la cotización no se ajuste a la realidad de los hechos. Estoy satisfecho con los resultados de las compañías españolas y entiendo que, por lo menos, hasta dentro de unos meses cuando volvamos otra vez al ruido mediático que originan las campañas electorales creo que tendremos un verano más o menos tranquilo. 

– El dólar está retrocediendo frente al euro tras un espectacular 2022, ¿qué tipo de compañías se pueden beneficiar de esta tendencia? ¿Cree que es una estrategia de inversión interesante?

El dólar el año pasado tuvo un desempeño extraordinario fundamentalmente por las subidas de tipos tan agresivas que hizo la Reserva Federal y sobre todo porque Christine Lagarde tardó más en subir tipos de interés. ¿Qué ocurre en este contexto actual? El mercado entiende que la bolsa estadounidense no aplaudiría que siguieran subiendo tipos de interés y realmente la Reserva Federal tampoco tiene el aliciente de subir mucho más los tipos de interés sin romper algo. Todavía quedan una o dos subidas como mucho de tipos de interés, hablamos de 25 o 50 puntos básicos, mientras que Christine Lagarde va a estar obligada a subir los tipos de interés en la eurozona de una manera más prolongada en el tiempo. Por tanto ese diferencial de tipos va a ser menor y por tanto esto va a ayudar a que a que el euro se fortalezca frente al dólar. Entiendo que no habrá bajadas de tipos de interés en Estados Unidos, por tanto creo que por ahí el euro se revalorizará pero no tanto. 

Hay empresas, obviamente, que se van a ver favorecidas por el tipo de cambio. Fundamentalmente en Estados Unidos las empresas exportadoras, empresas que exportan gran parte de su producción fuera de Estados Unidos pueden verse claramente favorecidas. ¿Cuáles van a ser perjudicadas? Pues las que tienen importantes insumos que vienen de Europa y que por tanto bueno pues obviamente van a importar productos a un coste más elevado y salvo que  tengan un poder de negociación fuerte que puedan repercutir a sus clientes o obligar a su proveedor a bajarle el precio pues van a tener algo problema. Pero no creo que la variación del tipo de cambio euro-dólar sea lo suficientemente significativa para que las compañías  tengan un serio problema con esta circunstancia. A mí me preocupa mucho  más, por ejemplo, el incremento del coste del petróleo porque esto sí puede ser  bastante problemático para determinadas compañías como podrían ser por ejemplo  las aerolíneas y sobre todo porque al final el precio del petróleo  implica subidas energéticas que luego después al final acaban en el resto de la economía y es lo que está sucediendo. Ahora que han bajado los costes energéticos la inflación ha caído pero la subyacente no porque el precio del petróleo y de los derivados del petróleo ya ha entrado en la economía real y ese sí sería un verdadero problema.

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