El metaverso se refiere a un universo virtual compuesto por múltiples mundos virtuales que pueden ser explorados y manipulados por usuarios a través de dispositivos de realidad virtual o aumentada. Aunque es un tema del que llevamos hablando muchos años, Mark Zuckerberg, con su apuesta de transformar Facebook en META, le dio una nueva dimensión al concepto. Él está convencido de que en un plazo de cinco a diez años ya no “navegaremos” por Internet como hicimos al principio con nuestros ordenadores; tampoco “miraremos” Internet a través de la pantalla de nuestros móviles. Lo que haremos será “vivir” dentro de Internet de manera literal.

En teoría, el Metaverso podría mejorar nuestra vida de varias maneras. Por ejemplo, podría permitirnos interactuar y colaborar de formas nunca antes posibles, ya sea para trabajar juntos en proyectos, jugar juegos en equipo, o simplemente socializar con amigos y familiares de todo el mundo. Además, el Metaverso también podría ofrecer nuevas oportunidades educativas y de entretenimiento, permitiéndonos aprender y experimentar cosas de maneras que serían más complicadas en la vida «real».

Las posibles aplicaciones del metaverso en la vida diaria son prácticamente ilimitadas, ya que dependerán del tipo de mundos virtuales que se desarrollen y de cómo los usuarios decidan utilizarlos. Algunos posibles casos de uso del metaverso en la vida diaria podrían incluir:

  • Reuniones y conferencias virtuales.
  • Juegos en línea inmersivos.
  • Experiencias educativas: El metaverso también podría ofrecer nuevas oportunidades educativas, permitiendo a los estudiantes explorar mundos virtuales relacionados con su materia de estudio y experimentar situaciones y conceptos de manera más inmersiva e interactiva.
  • Entretenimiento y ocio: Visitas virtuales a lugares turísticos, conciertos y eventos deportivos, o incluso para crear mundos virtuales personalizados en los que los usuarios puedan disfrutar de actividades que no serían posibles en la vida real.
  • Aplicaciones para empresas: Por ejemplo, la firma de tecnología NVIDIA ofrece a sus clientes la posibilidad de simular cualquier entorno -lo que se conoce como Digital Twins- en un metaverso llamado Omniverse. BMW, por ejemplo, ha diseñado ahí las fábricas en las que producirá su coche eléctrico. Y Microsoft está creando una oficina virtual en la que se puede colaborar de forma remota con mucho más realismo que en las videoconferencias actuales.

Accesibilidad y seguridad en el Metaverso

El Metaverso podría ser accesible para cualquier persona que tenga acceso a dispositivos de realidad virtual o aumentada y que esté interesada en explorar y manipular mundos virtuales. Todavía nos encontramos en un momento incipiente, y de igual forma que sucede ante cualquier disrupción tecnológica, es posible y normal que algunas personas puedan encontrar el uso del Metaverso algo «desafiante», especialmente si no están acostumbradas a interactuar con tecnología de realidad virtual, pero la perspectiva es que será algo que paulatinamente incorporaremos a nuestras vidas y «para todos los públicos».

Como cualquier otra tecnología, el Metaverso presenta ciertos desafíos y preocupaciones en cuanto a la privacidad y la seguridad, por ejemplo:

  • La protección de la privacidad: Al interactuar en el metaverso, los usuarios pueden compartir una gran cantidad de información personal, como su ubicación, intereses, preferencias, etc. Por lo tanto, es importante garantizar que esta información se mantenga privada y segura, y que no sea utilizada de manera inapropiada por terceros.
  • La seguridad de la información: Además de la protección de la privacidad, también es fundamental garantizar que la información que se comparte en el metaverso no sea alterada o manipulada de manera malintencionada, lo que podría afectar la integridad y la confiabilidad de la información (al igual que nos ocurre en las redes sociales).

Metaverso, más real que nunca

Ya tenemos muchos mundos virtuales, como Fortnite, Roblox, Sanbox o Decentraland, por citar algunos, pero todavía no estamos en el punto de hablar de un único Metaverso. No estamos ahí, pero estamos al principio de eso. Los pilares de lo que será el metaverso los está poniendo mucha gente (emprendedores, tecnólogos e inversores) en un movimiento colectivo que recuerda a los comienzos del Internet que conocemos a finales de los 90.

Estamos, como reconoce Zuckerberg, a una distancia de años de mudarnos de forma masiva al Metaverso: los dispositivos de Realidad Virtual y Realidad Aumentada siguen teniendo muy poca definición, y se calcula que hasta 2030 no serán indistinguibles de la realidad. Es decir, no tendremos una sensación realista de estar sumergidos en un mundo idéntico al real. Pero ese momento va a llegar, y cuando llegue va a ser toda una experiencia.

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