Ante un entorno en el que parece que la renta fija primará sobre la renta variable, al menos así lo muestran los flujos en las últimas semanas y en la primera quincena del año, hemos preguntado a algunas de las gestoras su visión y apuesta para este 2023. Pero no todo es renta fija ya que algunas también han destacado estrategias de renta variable cuya temática es atractiva en el largo plazo.

  • Para Axa Investment Managers, en este contexto de elevadas cifras de inflación, es fundamental limitar el impacto del alza de precios en la rentabilidad de las carteras. En AXA IM los inversores pueden encontrar AXA WF Euro Inflation Plus, un fondo de retorno total, gestionado de forma activa y que invierte en títulos de deuda y bonos ligados a la inflación de países de la OCDE con alta calidad crediticia. Según apunta la gestora del fondo, Elida Rhenals, se adapta a los cambios en la inflación con el objetivo de generar rentabilidad independientemente de las condiciones de mercado. Así, «cuando la inflación sube, tendemos a invertir en bonos ligados a la inflación de corto vencimiento y en estrategias de breakevens para recibir el cupón consistente en la diferencia entre inflación esperada y real, buscando cubrir las posiciones del inversor ante los cambios del mercado, limitando por tanto el riesgo de crédito».

La estrategia cuenta con cerca de 320 millones de euros de activos netos, con una rentabilidad anualizada positiva a 3, 5 y 10 años superior al 1%. En 2022 logró terminar en terreno positivo a pesar de caer más de un 4,5% hasta el mes de noviembre.

  • En el caso de Federated Hermes, gestora con varias estrategias destacadas, la apuesta es por el fondo Asia ex-Japan que hemos analizado y que consideramos una apuesta muy válida. El gestor, Jonathan Pines, comenta que el Asia constituye una inmensa parte del mundo, con dos mil millones de habitantes solo en China e India. Al mismo tiempo, es diversa y comprende distintos submercados, cada uno con sus propias características. Hace un año había cinco riesgos claros asociados a la inversión en China: la posible exclusión de la cotización de los ADR, la política de cero Covid, el contagio del sector inmobiliario, las tensiones con EE.UU. y las políticas antiempresariales, que hizo que muchos inversores tiraran la toalla sobre China en 2022 a medida que estos riesgos parecían materializarse. Sin embargo, unos meses más tarde, todos estos riesgos se han reducido en mayor o menor medida. Se ha abandonado el régimen de cero Covid, los ADR bien podrían seguir cotizando tras la cooperación reguladora entre China y EE.UU., el gobierno ha moderado sus políticas de prosperidad común para favorecer de nuevo a las empresas, una gran campaña para salvar el mercado inmobiliario está en pleno apogeo, e incluso las relaciones con EE.UU. parecen (al menos por ahora) estar mejorando. Como resultado, las acciones chinas han empezado a subir. «Esperamos que sigan superando a la mayoría de las demás bolsas asiáticas a medida que los inversores recalibren el perfil de riesgo-recompensa de las acciones chinas», puntualizaba Pines.

  • Otra gestora que se decanta por la renta fija es Jupiter AM, con el fondo Jupiter Strategic Absolute Return Bond (SARB), que es una solución de renta fija descorrelacionada con los activos tradicionales (-0,14 con los bonos del Tesoro de EE.UU. desde lanzamiento en 2017) y tiene como objetivo alcanzar, en cualquier entorno de mercado, una rentabilidad equivalente a la del cash +4% con una volatilidad limitada al 4-5%. El fondo tiene unos AuMs cercanos a 800m USD y emplea un índice de referencia de liquidez (US Fed Funds Effective Overnight Rate). En sus casi 6 años de vida ha conseguido un retorno anualizado del 4,5% con una volatilidad del entorno del 4%. Su gestor, Mark Nash destaca que su proceso de inversión busca identificar oportunidades macroeconómicas dentro de un marco de riesgo bien definido, invirtiendo en Tipos (Desarrollados, EM en USD y EM en divisa local), Divisas, Crédito e Inflación, con una duración que puede oscilar entre -5 y 5 años, con una visión macro táctica.

El fondo invierte en instrumentos muy líquidos y con bajo coste de ejecución, pudiendo deshacer íntegramente la cartera en cuestión de horas. Un ejemplo significativo es la máxima caída del fondo, de 3,49%, que se produjo en marzo del 2020, de la cual se recuperó en las siguientes semanas, cerrando el año en positivo.

Cerro 2022 con una ganancia del 4,3%, superando en más de 14 puntos porcentuales a la rentabilidad media de sus competidores. Su consistencia a lo largo del tiempo hace que Morningstar le otorgue 5 estrellas.

  • Loomis Sayles, una de las gestoras de Natixis IM, opina que el mercado de deuda corporativa emergente suele presentar un mayor número de ineficiencias en sus valoraciones debido a que las valoraciones de riesgo-país suelen estar desalineadas con la de las empresas y, como resultado, es frecuente que se creen oportunidades en los precios.  En este contexto, Loomis Sayles Short Term Emerging Markets Bond busca capturar la prima de riesgo que ofrecen los mercados emergentes. La estrategia se enfoca en la preservación de capital y se basa en la idea de que las empresas de los mercados emergentes tienden a compensar a los inversores con una prima de riesgo superior en relación con su tasa de impago real. Tiene una orientación value, enfocada en las emisiones denominadas en dólares y con plazo a vencimiento de entre uno y cinco años. Así, disminuye la exposición al riesgo de duración y se mantiene un objetivo de volatilidad del 1,5%-3%.

El fondo tuvo una rentabilidad negativa de 8,25%, afectado por la fortaleza del dolar. Sin embargo, como se aprecia en el siguiente gráfico, en años anteriores siempre ha estado en terreno positivo:

 

  • Muzinich es una de las casa con mayor reconocimiento por sus estrategias de renta fija. Desde la gestora comentan que si algo parece claro este año es que la renta fija atraerá el interés de los inversores. En su opinión, una opción atractiva en el entorno actual y poco explorada por los inversores es el high yield de corta duración, ya que combina rendimientos atractivos, con una volatilidad y riesgo de duración reducidos en relación con el mercado general de high yield. La inversión en estrategias de crédito (renta fija corporativa) con duraciones cortas puede representar también una manera más fácil de acceder a este mercado para los inversores con mayor aversión al riesgo, ya que permite evitar la volatilidad de los segmentos con mayor beta del mercado. Bajo este contexto es que el fondo Muzinich Short Duration High Yield una propuesta que puede ser atractiva para aquellos inversores que quieran acceder al mercado americano de alto rendimiento, aunque con un nivel de volatilidad moderado, con menor sensibilidad a las subidas de tipos de interés y al incremento de los diferenciales de crédito. 

Desde la gestora estadounidense y con presencia en España desde 2015 resaltan que la economía americana, y por ende las compañías americanas, se encuentra mejor preparada para la ralentización del crecimiento que se aproxima y más alejada de las incertidumbres geopolíticas que rondan el mercado europeo, y por ello parece una opción más prudente en este entorno. En la actualidad, el fondo cuenta con un patrimonio superior a 1.500 millones de dólares  datos a finales de diciembre 2023), con una rentabilidad anualizada a 3 años ligeramente negativa de -0,97%:

«Además, en este contexto de subida de tipos de interés llevadas a cabo por parte de los Bancos Centrales, las estrategias de corta duración son las que suelen tener mejor comportamiento y las que cuentan con perspectivas más halagüeñas», comenta un portavoz de la gestora.

  • La gestora de origen francés, La Finaciére de ´’Echiquier considera que en 2023, el crecimiento de los ingresos y los beneficios de las empresas será determinante para las rentabilidades en un contexto de ralentización del crecimiento económico. El objetivo del equipo de gestión es buscar diversificación sectorial y temática manteniendo en todo momento un estilo de calidad/crecimiento que apuesta por los valores de calidad con visibilidad, rasgos defensivos, fundamentales sólidos y resistencia. De ahí que le estrategia Echiquier Agenor SRI Mid Cap Europe, basada en la observación de la fuerte correlación que existe entre la evolución bursátil y el crecimiento del EBITDA de las empresas en cartera, sea la más adecuada en estos momentos, ya que invierte en valores europeos de pequeña y mediana capitalización. Además, a finales de 2022, el experimentado equipo de gestión reforzó su exposición a los ganadores a largo plazo, que están menos expuestos al ciclo económico y posicionados en mercados con crecimientos estructurales. Con el fin de reducir el riesgo de la cartera, concentrada en alrededor de 40 valores de alta convicción, se ha reforzado la diversificación y, para ello, se ha priorizado la resistencia de los resultados y la valoración.

«Los valores europeos de pequeña y mediana capitalización conservan todo su potencial. Aunque la volatilidad y los riesgos de recesión invitan a mantener un enfoque prudente, el posicionamiento en valores de calidad, presentes en mercados con una elevada visibilidad, poco sensibles al ciclo y caracterizados por niveles de valoración razonables debería permitirnos sobrellevar este contexto complejo», apuntan desde la gestora. Y añade, que en un entorno de crecimiento tenue, la selección de valores por fundamentales debería recuperar su esplendor después de dos años en los que los mercados se han movido al dictado de los tipos de interés y las temáticas factoriales y sectoriales. No obstante, el enfoque selectivo a la hora de escoger valores será determinante en 2023.

  • Y por último, la gestora DNB AM, brazo gestor del mayor banco minorista en Noriega, subraya la necesidad estratégica de Europa por impulsar un mix energético renovable. «En el contexto actual de una creciente demanda d energía que debe satisfacerse garantizando al mismo tiempo la preservación del clima y del medio ambiente, los efectos del cambio climático son cada vez más efidentes, lo que se está confirtiendo en un fuerte motor de inversión en energías renovables para responde a este desafío», señalan desde la gestora.

Por lo tanto, creen que el fondo DNB Renewable Energy, clasificado como Artículo 9 (SFDR), tiene un gran atractivo de inversión. Se trata de un fondo de renta variable global que se centra en la búsqueda de proveedores de soluciones sostenibles que contribuyan a la mejora medioambiental y climática, haciendo hincapié en las energías renovables, la eficiencia energética y la economía circular. Además, como fondo del artículo 9, aplica criterios ESG basados en exclusiones (carbón, armas controvertidas, tabaco, etc). Sus gestores Christian Rom y Stian Ueland están radicados en Oslo y según el ranking de Citywire se posicionan entre los primeros lugares de fondos de su categoría, mientras que Morningstar le otorga 3 estrellas y el rating plata.

El fondo DNB Renewable Energy ha logrado una rentabilidad anualizada del 6,32% desde su lanzamiento en 2007. Cuenta con una cartera diversificada de más de 50 valores, entre ellos Enel, Vestas, Sunrun y Schneider Electric.

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