La Fed publicó recientemente la encuesta Senior Loan Officer Opinion Survey (SLOOS). Dicho cuestionario llegó a las bandejas de entrada de 65 directivos de bancos nacionales el 27 de marzo, y las respuestas debían recibirse el 7 de abril. El informe se esperaba con impaciencia por parte de los participantes en el mercado, ya que contiene información sobre cómo están respondiendo los bancos más grandes a los problemas de sus homólogos regionales, que empezaron con la quiebra de Silvergate y SVB hace unas semanas, y que también provocaron la caída de Signature Bank y, más recientemente, la absorción de First Republic Bank por JPM.

Se esperaba que el informe mostrara un mayor endurecimiento de las condiciones financieras, pero la pregunta principal era: ¿en qué medida? La opinión general, que coincide con la nuestra, es que, si bien hubo indicios de endurecimiento, la situación podría haber sido peor de lo que se publicó.

Las conclusiones muestran que el 42,9% de los encuestados han «endurecido algo» los criterios de concesión de préstamos a las «grandes y medianas empresas» (aquellas con una cifra de facturación anual superior a 50 millones de dólares), mientras que el 54% afirma haberlos «mantenido básicamente sin cambios», en comparación con el trimestre anterior. Se trata de porcentajes muy similares a los de hace tres meses.

Además, estas cifras son muy semejantes a las comunicadas por los bancos cuando se les preguntó por las normas aplicadas a las «pequeñas empresas». Por lo que respecta a los hogares, las condiciones para la obtención de hipotecas siguen endureciéndose, aunque observamos que, en comparación con sus propios registros históricos, los bancos están aplicando normas menos estrictas en este segmento que en el de los préstamos comerciales e industriales. Como era de esperar, también se endurecieron las normas para los préstamos al consumo.

Tal como se ha informado en numerosas ocasiones, el sector inmobiliario comercial se encuentra en una situación más difícil que los préstamos residenciales y corporativos. En la subcategoría de «Préstamos para la construcción y el desarrollo de terrenos», por ejemplo, el 21,3% de los bancos declararon haber endurecido «considerablemente» sus normas. Se trata de un dato muy superior al 3,2% de las entidades que respondieron lo mismo cuando se les preguntó por su segmento de «Grandes empresas y empresas medianas».

Mientras que en las dos subcategorías de «Préstamos garantizados por propiedades no agrícolas no residenciales» y «Préstamos garantizados por propiedades residenciales multifamiliares», las cifras fueron del 15% y el 12,9% respectivamente, todas ellas muy superiores al endurecimiento comunicado para los préstamos comerciales.

Lo que también nos llamó la atención fue la demanda de préstamos, según los datos facilitados por los bancos. La mayoría de ellos indicaron que la demanda había disminuido, en diversos grados, en la mayoría de las categorías de préstamos. En nuestra opinión, esto coincide con el deseo de la Reserva Federal y refuerza la opinión de la mayoría de los participantes en el mercado de que autoridad monetaria estadounidense casi ha terminado con las subidas de tipos.

Al contrario de lo que ocurre con las normas de concesión de préstamos en determinadas categorías, que registran un endurecimiento similar en el número de bancos en comparación con el trimestre pasado, la demanda sigue debilitándose en la mayoría de los productos, señal de que continúan aplicándose los desfases habituales de la política monetaria.

En conclusión, creemos que el SLOOS revela un endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos y un debilitamiento de la demanda. Esta situación se corresponde con la desaceleración del crecimiento, que a su vez debería contribuir a suavizar la inflación. Hasta ahora, seguimos opinando que los recientes acontecimientos no son el comienzo de una crisis bancaria para los bancos más grandes, y el informe SLOOS así lo confirma. Sin embargo, esto no significa que pensemos que hayan terminado los titulares negativos, lamentablemente.

Algunos bancos más pequeños han registrado grandes salidas de depósitos, que se han sustituido en parte por financiación en la ventanilla de la Fed, a tipos más altos, lo que a su vez perjudica a los márgenes netos de interés y a las perspectivas de rentabilidad a medio plazo de estos bancos.

En nuestra opinión, la exposición al riesgo de crédito a la vivienda también puede dar más quebraderos de cabeza a los mercados en el futuro, aunque esperamos que los mercados empiecen a diferenciar entre los distintos segmentos del riesgo de crédito a la vivienda y, por tanto, también entre los bancos con distintas exposiciones. 

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