Europa atraviesa tiempos difíciles, no vistos desde la crisis periférica y que posteriormente detonó en la crisis griega. A la crisis geopolítica se suma la crisis económica, que está pasando de una fase temporal a una mas duradera. parece estar pasando de una fase temporal a una duradera. Un poco como sucedió con la inflación.

El anuncio de grandes recortes de impuestos por la actual primer ministra Liz Truss y que van en contra de la política monetaria del Banco de Inglaterra generaron el desplome del Gilt. La situación del mercado de bonos británico, en el que se basa el sistema de pensiones del país, obligó al BoE a lanzar un programa de compra de bonos de emergencia, que contempló algo más de 65.000 millones de libras a un ritmo vertiginoso de 5.000 millones por día durante 13 días, que sirvió para frenar también la caída de la libra, que el 26 de septiembre registró una depreciación frente al dólar casi del 25% desde el comienzo del año. 

Los intentos en Europa por poner fin a su dependencia energética rusa llegan un poco tarde. Algunas naciones insisten en no utilizar las energías disponibles y evitar, aunque sea de forma transitoria, los altos incrementos de los precios del gas ruso y sus constantes «pulsos» vía cortes de suministro de gas. El 27 de septiembre aparecieron tres fugas inexplicables en el Nord Stream que unen a Rusia con Alemania en el mar Báltico, incidente poco frecuente pero que en un solo día se produjo tres veces. Una Unión Europea que gasta casi el 12% del PIB en energía, provocando una de las peores crisis del petróleo vividas en los últimos 50 años, cosa que no ocurre en los EE.UU., como se aprecia en el siguiente gráfico, donde EE.UU. es un exportador neto de energía.

Dicha situación llevará tiempo para ser revertida, a pesar de los esfuerzos que la mayoría de los países están llevando a cabo pero no es inmediato y es posible que el invierno lleve a racionamientos. Alemania y España planean recolectar el exceso de ganancias de los proveedores de energía, limitando los precios, mientras que Reino Unido promueve pagar a los proveedores de energía la diferencia entre un nuevo límite de precio y el precio que hubieran podido cobrar. Lo anterior está impactando en el desempeño de algunas acciones de energías renovables, como comentamos en la nota de ayer Explosión de energía alternativa en los hogares españoles pero no en el Ibex, creando entre los inversores un entorno regulatorio incierto que afecta a sus decisiones de inversión y que podrían impactar de manera significativa a las empresas de energías limpias y que por el momento podría no estar incluido en las valoraciones:

El BCE se enfrenta a una serie de retos que ya veremos como sale de ellos y en qué condiciones sale la UE de este nuevo paradigma. Por un lado, el control de la inflación y la amenaza de una recesión, que podría durar varios trimestres; los riesgos de la fragmentación con la consecuente aplicación de su herramienta antifragmentación para los diferenciales de la deuda periférica, así como la pérdida de competitividad debido y  la cotización del euro frente al dólar, que encarece las exportaciones de la zona; el nivel más bajo en 20 años, es fiel reflejo del deterioro en el crecimiento.

Pero aún está por ver si los economistas tienen que seguir ajustando sus estimaciones de crecimiento a la baja, ya que una recesión parece el escenario central en muchas casas. Ante ello, obviamente la renta variable europea aún no refleja del todo esa probabilidad y se enfrenta a un periodo de resultados empresariales que podrían dar pistas de ello. Excluyendo las materias primas, los analistas consideran que las estimaciones de crecimiento de los beneficios europeos son demasiado optimistas, lo que justifica la infraponderación de los valores europeos.

Según apunta un análisis realizado por MSCI, en el que examinaron la exposición a la energía de los valores del índice MSCI Europe, identificaron empresas más intensivas en energía, medidas en términos de consumo de energía en gigavatios-hora por cada millón de dólares de ventas. Solo incluyeron empresas cuyos activos estaban ubicados predominantemente en Europa, y las 10 empresas más intensivas en energía, fuera de los productores de energía y los servicios públicos, se muestran en el siguiente gráfico. En ausencia de subvenciones gubernamentales que las compensen, los elevados costes energéticos podrían reducir considerablemente los márgenes de beneficio de estas empresas:

A continuación, evaluaron las empresas con el mayor consumo absoluto de energía, medido en GWh. Estas empresas podrían estar en peligro si los gobiernos europeos tratan de reducir el uso de la energía:

Por otro lado, el Global Tactical Asset Allocation Vies de AllianzGI publicado esta semana dice que «teniendo en cuenta los mayores riesgos de recesión en Europa y un comportamiento menos claro del BCE de endurecer su política monetaria, reforzamos nuestra opinión positiva sobre el dólar«, según Gregor M.A.Hirt, Global IOC Multi Assets.  En dicho informe se observa una mayor infraponderación en la renta variable europea que norteamericana, y una sobreponderación en commodities, especialmente petróleo y en el dólar vs euro y vs libra.

¿Cuál ha sido el comportamiento de los fondos de RV europea?

Durante el mes de septiembre hubo 5 subcategorías que perdieron igual o más del 10%, y prácticamente coinciden en cuanto al comportamiento en el 2022, cayendo 30% o más:

  • Europa y Zona Euro Capitalización Flexible y Pequeña Capitalización.  Considerando estas categorías, vemos que también a 36 meses las de Capitalización Flexible están en negativo, aunque la RV Europa flexible en menor magnitud

Por otra parte, las categorías que reportan una rentabilidad positiva a mayor plazo (36 meses) son:

  • pequeña capitalización – por su mayor orientación a la economía local
    • tanto Zona Euro (9,94% y 3,21% anualizado a 36 meses) 
    • como Europa (+7,29% y 2,37% anualizado a 36 meses)
  • Europa Grande Growth (7,53% y 2,45 anualizada a 3 años)

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