La tasa de inflación interanual de referencia en Japón, que excluye la volatilidad de los precios de los alimentos frescos, se situó el pasado mes de septiembre en el 3%, dos décimas por encima de la lectura de agosto, lo que representa el mayor incremento del coste de la vida desde 2014, según los datos publicados por el Gobierno japonés.

Sin tener en cuenta el impacto de las subidas del IVA aplicadas en 2014, la tasa de inflación de Japón en septiembre sería la más elevada desde agosto de 1991.

De su lado, el índice general de precios se mantuvo estable en septiembre en el 3%, mientras que la tasa de inflación subyacente, que además de los alimentos excluye también el impacto de la energía, repuntó al 1,8% desde el 1,6% de agosto, su mayor subida desde marzo de 2015.

Además del fuerte impacto del alza de los precios de la energía, particularmente del gas, el dato de inflación refleja también el desplome del yen frente al dólar.

En este sentido, el tipo de cambio del yen llegaba a caer ayer a su nivel más bajo de los últimos 32 años frente al ‘billete verde’ ante la perspectiva de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) seguirá aumentando los tipos de interés, lo que alimenta las especulaciones sobre la intervención del Banco de Japón para contener el desplome de la moneda nipona.

De este modo, el dólar llegaba a cambiarse por más de 150 yenes, algo que no sucedía desde agosto de 1990. En lo que va de año, la cotización del yen se ha hundido un 30% en relación al dólar.

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