La Guerra de los Chips: ¿Qué acciones comprar en Wall Street y Europa?

Los chips avanzados son claves para la fabricación de videoconsolas, electrodomésticos o smartphones, pero también para el desarrollo de superordenadores, la inteligencia artificial o el hardware militar. Y ante el avance de China en los últimos años en este campo, EEUU ha acelerado sus esfuerzos por frenarlo. 

La guerra de los chips entre EEUU y China

En octubre del año pasado, Washington anunció fuertes controles a la exportación: exige licencias a las empresas que exportan chips a China utilizando herramientas o software estadounidenses, sin importar en qué parte del mundo se fabriquen. Las medidas de EEUU también impiden a los ciudadanos estadounidenses y a los titulares de una tarjeta verde (residentes permanentes en el país) trabajar para determinadas empresas chinas de chips. 

China ya ha presentado una queja contra EEUU ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), el primer caso desde que el presidente Joe Biden asumiese el cargo en 2021, pero la respuesta estadounidense es que es un tema de seguridad nacional.

Y junto al veto a China, la Administración estadounidense también ha impulsado mayores inversiones. En agosto de 2022, el Congreso de EEUU aprobó 52.700 millones de dólares para la fabricación e investigación de semiconductores y una desgravación fiscal a la inversión del 25% para plantas de chips cuyo valor se estima en 24.000 millones de dólares. La legislación pretende mejorar la fabricación, las cadenas de suministro y la seguridad nacional de EEUU, e invirtiendo en investigación y desarrollo, ciencia y tecnología.

Las acciones para invertir en el sector

Lo cierto, es que más allá de la geopolítica, este giro político puede suponer un balón de oxígeno para el sector en Bolsa tras un 2022 para olvidar. El año pasado, el índice de semiconductores de Filadelfia, conocido como SOX, cayó un 36% frente a una caída del 19% del índice de referencia S&P 500. El SOX incluye los 30 mayores valores de semiconductores negociados en EEUU. 

Pero 2023 podría ser el año de la remontada. De hecho, el comienzo del ejercicio ha estado protagonizado por fuertes subidas que han lanzado algunas señales de sobrecompra en el SOX.

Más allá de este repunte momentáneo, y con la vista puesta en un plazo más largo, Vivek Arya, analista de BofA Securities, piensa que las empresas de semiconductores estadounidenses se beneficiarán de la construcción de plantas de fabricación fuera de China y Taiwán para reducir su exposición a esa región.

“La localización y la duplicación de las cadenas de suministro globales podrían impulsar una década de construcción de nuevas fábricas y herramientas, estimulada por subvenciones gubernamentales e incentivos fiscales por valor de más de 150.000 millones de dólares”, señaló Arya en una nota a clientes publicada recientemente.

Arya sitúa como ‘top picks’ a las compañías de equipamiento de semiconductores Applied Materials y KLA, ya que se benefician de las iniciativas de “deslocalización”.

Otros temas de inversión clave para 2023 son el crecimiento de la inteligencia artificial generativa y los vehículos eléctricos. “No se puede ignorar el entusiasmo que despierta el campo emergente de la inteligencia artificial generativa, que está ayudando a crear nuevos contenidos de texto, imagen y vídeo, así como grandes aumentos de productividad en una amplia gama de aplicaciones”, afirma el experto de Bank of America. Entre los valores de semiconductores, a Arya le gusta NVIDIA por su fortaleza en inteligencia artificial y computación en la nube.

En vehículos eléctricos, le gustan los fabricantes de chips Analog Devices, NXP Semiconductors y ON Semiconductor.

Oportunidades en Europa

Pero no solo las compañías estadounidenses ofrecen buenas oportunidades de inversión, sino también las europeas, según considera Bernstein. Esta firma ha comenzado la cobertura del sector europeo de semiconductores con una perspectiva positiva, basándose en un repunte previsto de la inversión en 2024 y en fuertes motores de crecimiento de largo plazo.

Entre los fabricantes de equipos de semiconductores, considera que el enfoque de “monopolio amistoso” de ASML Holding es un modelo de éxito, y afirma que la empresa está estratégicamente bien posicionada con una intensidad de litografía que superará el 25% en 2023. La empresa neerlandesa también está mejor situada para afrontar una recesión, ya que suministra equipos de importancia estratégica para la deposición de capas atómicas (ALD), con una cuota de mercado líder del 45%, afirma Bernstein.

BE Semiconductor prevé oportunidades de crecimiento con la unión híbrida en 2025 y más allá, aunque se verá más afectada por la reducción de gasto de capital en 2023, añade Bernstein.

Para el diseño y la fabricación de semiconductores, la opción preferida por Bernstein es Infineon, centrada en los semiconductores de potencia esenciales para los vehículos eléctricos.

La correduría añade que Soltec parece dispuesta a aprovechar el crecimiento previsto del carburo de silicio para respaldar las aplicaciones de automoción y energía verde.

La apuesta de Buffett: Taiwan Semiconductor Manufacturing

Pero si se habla de semiconductores, es obligado mencionar a Taiwan Semiconductor Manufacturing, líder mundial en la fabricación de chips y en el ojo del huracán del conflicto entre China y EEUU por las reclamaciones del gigante asiático sobre la isla.

Con sede en la ciudad taiwanesa de Hsinchu, TSM paga un dividendo anual de 1,82 dólares por acción, lo que se traduce en una rentabilidad del 2,10% sobre el nivel de precios actual, mientras que su rentabilidad media por dividendo a cuatro años es del 2,49%. Además, el pago de dividendos ha crecido un 9,6% en tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) en los últimos cinco años.

Los ingresos netos de TSM aumentaron un 42,8% interanual hasta los 19.930 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2022. Su beneficio bruto creció un 68,7% respecto al trimestre del año anterior, hasta 12.400 millones de dólares. Asimismo, los ingresos netos de la empresa aumentaron un 77,8% con respecto al trimestre del año anterior, hasta 9.430 millones de dólares, y su BPA creció un 78% interanual, hasta 0,36 dólares.

La estimación de ingresos de consenso de 17.260 millones de dólares para el trimestre fiscal actual que finaliza en marzo de 2023 indica una mejora interanual del 2,2%. Además, TSM ha superado las estimaciones de BPA de consenso en cada uno de los últimos cuatro trimestres y las estimaciones de ingresos en tres de los cuatro trimestres.

Y por si fuera poco, se ha convertido también en una de las grandes apuestas del magnate Warren Buffett. En noviembre del año pasado, Berkshire Hathaway informó de que había invertido 4.000 millones de dólares en Taiwan Semiconductor Manufacturing. La acción es ahora la décima mayor posición de Berkshire por valor de mercado, lo que la convierte en una compra significativa para el Oráculo de Omaha, famoso por aplicar la estrategia de inversión Value para encontrar grandes oportunidades a largo plazo.

TSM, que también cotiza en Wall Street, acumula una revalorización de un 29% en lo que va de año.

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