Comenzamos por lo más inmediato, los resultados que acaba de publicar de los nueve primeros meses. EBITDA que sube un 10,7% pese a estar afectado por el efecto Covid y depreciación de sus divisas y el beneficio neto desciende un 10% como consecuencia de sus extraordinarios. Una valoración positiva de las cuentas donde han evolucionado bien todos los negocios, principalmente redes y renovables.  Un valor “líder en su sector y en el de renovables, que es lo que necesitamos ahora. Es una de las compañías españolas que, junto a Inditex, deberían estar en todas las carteras a medio y largo plazo porque es líder en todos los aspectos”, reconoce la analista fundamental de Estrategias de inversión. 

La compañía ha reiterado sus objetivos para el conjunto del ejercicio 2021  – a nivel de beneficio recurrente esperan situarse entre 3.700 – 3 .800 millones de euros.   Una historia de crecimiento en uno de los sectores más en el foco en estos momentos en los vamos hacia temas como la transición energética o ESG, “donde también es líder. Ahora mismo está tratando de avanzar en temas de hidrógeno con bastante intensidad o en eólica marina, que son partes del negocio que le podrán aportar importantes beneficios”, dice el experto de Renta 4.  Con lo que Iberdrola está sentando las bases para crecer de forma importante en el sector  de las renovables con lo que visibilidad, generación de caja, dividendos y crecimiento se combinan en esta compañía”.  Según el plan 2020- 2025, Iberdrola fijó un suelo a la remuneración al accionista de 0,40 euros por acción hasta 20222 que luego se incrementarán hasta los 0,55 euros de 2023 a 2025,  basado en una política de retribución al accionista que apunta un pago de entre el 65% – 75% del beneficio neto atribuido a la sociedad.  

Pero esto no recoge impacto alguno de la aprobación del Real Decreto aprobado por el gobierno.  Analizamos el impacto que podría tener esto en las cuentas en un momento en que la regulación es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la compañía. De hecho, la eléctrica del Ibex  está remodelando su  cúpula directiva en un intento de salir de la crisis reputacional y estratégica que enfrenta. 

En este sentido, el director general de Estrategias de inversión reconoce la necesidad de que haya un plan de continuidad más o menos claro. “Cuando llegó Sánchez Galán a Iberdrola superó a Endesa que era la principal empresa del país. Lo hizo siendo Consejero Delegado con un presidente y accionistas que pensaban que Galán era el futuro. Lo tenía en la compañía y estuvo preparado para tomar las riendas y llevar a Iberdrola al liderazgo.  Es, junto a Inditex, el  caso estrella de nuestra bolsa pero debería fijarse más en la gallega el tema de los relevos y pensar en un plan de management a 15-20 años”. 
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