Iberdrola ha presentado esta mañana las cuentas correspondientes a los nueve primeros meses del año, período en el que obtuvo un beneficio neto de 2.408 millones de euros, un 10,2 % menos que en el mismo periodo de 2020, afectado por los altos precios de la energía, nuevos impuestos y menores extraordinarios. Mientras, el beneficio neto ajustado, que excluye esos efectos, aumenta un 5,2 % hasta los 2.688 millones de euros.

Entre enero y septiembre de 2021, la compañía alcanzó un EBITDA de 8.165 millones de euros (+10,7%), impulsado por Estados Unidos y Brasil. El 87% del total procedió de redes y renovables. En este parámetro destaca, según la compañía, el impacto negativo del aumento de los precios de la energía en España y el Reino Unido, así como las medidas regulatorias en España.

La cifra de negocios fue de 27.999,8, un 15,5% por encima y el margen bruto creció un 6,3%.

Por otro lado, hasta septiembre, las inversiones se incrementaron un 6%, hasta los 7.036 millones de euros, destinando un 77% a los mercados internacionales. Así, un 90% del total fueron dirigidas al desarrollo de nuevos proyectos renovables, almacenamiento y redes inteligentes. Las inversiones en redes se incrementan un 27%, hasta los 3.185 millones de euros.

Por su parte, las inversiones en España ascendieron a 1.593 millones, un 21% más que en el mismo periodo de 2020 y han ido dirigidas al desarrollo de nuevos proyectos renovables por importe de 792 millones de euros; a redes inteligentes por 445 millones; y a mantenimiento de centrales y otras inversiones un total de 356 millones.