Con la derogación del llamado impuesto al sol y la apuesta del Gobierno por la Agenda Urbana 2030, que supone aplicar medidas para favorecer el ahorro de energía en los hogares y el uso de energías limpias y no contaminantes para luchar contra el cambio climático, la implantación de alternativas como la energía solar fotovoltaica ha ganado impulso en los últimos años.

A ello hay que agregar que la crisis energética europea  ha explosionado los precios de la electricidad ha generado que se busquen medidas de apoyo para la implantación de placas solares y vemos que hay en muchos municipios bonificaciones y subvenciones, lo que ha hecho que el número de paneles solares instalados en los tejados de España esté proliferando bastante.

La ministra de medio ambiente y transición ecológica comentó en una entrevista reciente que los planes del gobierno incluyen cubrir los techos de los edificios públicos con paneles solares, ya que es importante aprovechar los beneficios de la energía solar disparando los techos, lo que reducirá significativamente la demanda de electricidad de la red. Según la ministra, las instalaciones han aumentado 10 veces en lo que va del 2022. En comparación con 2018, ha habido un aumento del 410 % en el uso de fuentes de energía respetuosas con el medio ambiente.

Según idealista/energy, en la gran mayoría de los tejados de edificios de viviendas y casas unifamiliares que hay en España es posible instalar fuentes de energía fotovoltaica. Madrid (88%), Navarra (87%) y Murcia (85%) son las regiones que cuentan con mayor porcentaje de cubiertas disponibles para el montaje de placas solares en los hogares.

Según un estudio del Observatorio de la Sostenibilidad, España podría tener capacidad para desplegar de aquí a 2025 hasta un millón de paneles solares en tejados, lo que supondría la instalación de 17.603 hectáreas de tejados, con los que se podría abastecer a una población de 7,5 millones de personas, el equivalente a los sistemas no peninsulares. Esta apuesta estudiada por los investigadores del OS generaría además 15.532 empleos y evitaría la emisión de 4,2 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. ¿Suena bien, verdad?

¿Pero todo ello se ve reflejado en los precios de las acciones?

Pues la verdad es que el sector renovable español está de capa caída, tanto por cuestiones de las propias compañías pero sobre todo por la inseguridad jurídica/regulatoria.

Los responsables políticos europeos estudian la posibilidad de aplicar impuestos extraordinarios a los «excesos» de beneficios energéticos, los productores de energías limpias podrían verse más afectados que sus homólogos centrados en los combustibles fósiles debido a sus diferentes estructuras de costes. También hemos visto que Bruselas quiere limitar el precio de aquellas tecnologías generadoras que no utilizan gas en su producción. En un momento en el que la Unión Europea (UE) se esfuerza por cumplir sus compromisos de reducción a cero, uno de los posibles efectos secundarios de los impuestos imprevistos podría ser desalentar las inversiones en energía limpia, como la eólica, la solar y el almacenamiento en baterías. 

Con ello, no es de extrañar que las renovables cotizadas en el Ibex hayan experimentado correcciones importantes en el tercer trimestre. Lo que menos gusta al inversor es la incertidumbre regulatoria y menos en un momento como el actual.

En la Bolsa de Madrid, en el sector de energías renovables, están listadas siete compañías: Audax Renovables, Corp. Acciona Energías Renovables, Grenergy Renovables, Grupo Ecoener, OPDenergy Holding, Solaria Energía y Medio Ambiente y Soltec Pwer Holdings. En lo que va del año, el sector en conjunto ha caído algo más del 7%, principalmente Audax y Soltec con caídas de doble dígito y superiores al 30%. En el terreno positivo destaca Acciona Energías renovables con una ganancia superior al 20%.

Solaria, que había sido la estrella ganadora durante la primera parte del año, ha caído más del 30% desde tocar máximos anuales el 25 de agosto, llevándole a terreno negativo en 2022, a pesar de que sus beneficios aumentaban un 85% en el primer semestre del año. Sin embargo, además del riesgo regulatorio se añade que ante un entorno de tipos al alza parece que la preocupación se centra también en que su deuda sigue aumentando y «el precio de su energía vendida con PPAs no recoge el fuerte tirón del precio del pool», señalaba Maria Mira, analista fundamental de Estrategias de Inversión. Así, algunas casas de análisis rebajaban su recomendación y precio objetivo, como es el caso de Bankinter. De acuerdo con Barron’s, la media de los analistas la tienen en mantener y un precio objetivo de 20,73 euros por acción.

Respecto a Audax, que ya advertía en 2021 sobre los riesgos que enfrentaría su negocio en el actual escenario de crisis energética y el intervencionismo del gobierno, es la que lidera las caídas en la Bolsa de Madrid.

¿Pasa lo mismo al otro lado del Atlántico?

Las acciones del sector renovable si que brillan en Wall Street. La Ley de Reducción de la Inflación dedica una cifra histórica de 369.000 millones de dólares a apoyar iniciativas energéticas y climáticas, como la ampliación de la capacidad de fabricación nacional. Esto incluye unos 30.000 millones de dólares en créditos fiscales a la producción destinados a acelerar la fabricación en Estados Unidos de baterías, paneles solares, turbinas eólicas y otras tecnologías de energía limpia, junto con decenas de miles de millones más en forma de créditos fiscales a la inversión y préstamos. Con ello, añade certeza al hecho de que las empresas eléctricas y de generación de energía continuarán la transición hacia las fuentes de energía verde a un ritmo más rápido.

Desde que se aprobó la legislación en agosto, varias empresas han anunciado importantes iniciativas para ampliar la fabricación de energías renovables en Estados Unidos, y entre las acciones cotizadas que han repuntado en el año están:

Siempre es mejor diversificar, por ello aquí unas opciones para hacerlo

En la economía como en la bolsa hay ciclos. Hay empresas que gozan de buenas épocas y que por algún factor interno o externo dejan de satisfacer las expectativas de los inversores. Es por ello, que siempre aconsejamos que se diversifiquen las inversiones, ya sea vía fondos mutuos, gestión pasiva o ETFs.

Buena parte de estos fondos son de creciente creación, con lo que es aconsejable incluso diversificar entre los propios fondos:

Se trata de fondos que buscan invertir principalmente en el sector de las infraestructuras de energía limpia y que históricamente ha ofrecido atractivos ingresos respaldados por contratos a largo plazo basados en honorarios y modelos operativos sostenibles, con menos volatilidad del flujo de caja frente a otros segmentos de energía limpia, y como se podría imaginar, ofrece una cobertura en un entorno inflacionario debido a los atributos de las infraestructuras.

El fondo de Goldman Sachs, uno de los de mejor desempeño en el último año está integrado por unas 50 posiciones, donde las 10 principales posiciones representan el 49% del patrimonio, y donde casi el 80% pertenecen al sector de utilities y tan solo el 5% en energía, el 8,3 en información tecnológica, y eñ 6% en industriales y donde vemos a las siguientes empresas:

También existen ETFs como el Global X Renewable Energy Producers, que en el año alcanza una rentabilidad de +3%, ya que el Lyxor MSCI New Energy ESG Filtered, que pierde un 5,3%.

Algunos de estos fondos, al igual que las compañías habían gozado de un primer semestre muy favorable, sin embargo, el tercer trimestre del año ha sido especialmente difícil y ha llevado a correcciones generalizadas, con lo que la inversión ahora debe ser con cautela y sobre todo, con una visión a largo plazo y considerando que son energías indispensables para esa dichosa transición energética.

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