¿Exilio de grandes capitales españoles a Portugal? Estos son los tres puntos clave

El Gobierno gravará del 1,7% al 3,5% a las fortunas que cuenten con 3 millones de euros o más, limitará al 50% la compensación de pérdidas de las filiales de grupos consolidados en el Impuesto de Sociedades y eleva un punto, hasta el 27%, las rentas del capital superiores a 200.000 euros y otro punto, hasta el 28%, por encima de los 300.000 euros. 

Ante esta situación, mudarse a Portugal supone una oportunidad para aquellos españoles que quieran reducir el pago de impuestos. El país vecino cuenta con el programa NHR (residencia fiscal no habitual), al que pueden acogerse quienes no hayan sido residentes fiscales del país en los últimos cinco años. El plan busca atraer a grandes patrimonios, empresarios del mundo de internet, profesionales liberales y de gran prestigio, artistas…

No llama la atención de Hacienda

Portugal no es Andorra, Suiza, Panamá o Islas Vírgenes Británicas que tenga fama de paraíso fiscal. El país vecino no figura en ninguna lista como destino privilegiado para evadir impuestos, forma parte de la Unión Europea y goza de seguridad jurídica aceptada a nivel internacional.

“La salida a Portugal es segura puesto que, a priori, no llama la atención como un destino para la evasión fiscal. Es por eso que cada vez estamos ayudando a más clientes de España, Latinoamérica y otros lugares a trasladar su residencia fiscal a Portugal, donde acaban disfrutando de un ahorro fiscal muy importante. De hecho, famosos y ricos como Madonna, el actor John Malkovich o Marcos de Quinto (exvicepresidente de The Coca Cola Company) ya optaron hace tiempo por mudarse a Portugal”, apuntan desde la consultora Relocate&Save especializada en cambios de residencia fiscal.

Requisitos para poder optar al NHR

Para poder optar al programa de residentes fiscales no habituales de Portugal es necesario que el interesado no haya tributado como residente fiscal en Portugal durante los cinco años anteriores a los que solicita esta condición y además pasar un mínimo de 183 días en el país en una casa en propiedad o alquilada que acredite que se tiene la condición de residente fiscal. Una vez dentro del programa, se pueden disfrutar de sus ventajas fiscales durante 10 años.

Para evitar la doble imposición de España y Portugal, el contribuyente debería demostrar ante las autoridades fiscales del país que el centro de sus actividades económicas es Portugal o allí donde tenga su vivienda habitual durante más días durante el año.

¿Cuánto se paga realmente?

Con el programa NHR portugués, los contribuyentes no tienen que pagar nada por las rentas que hayan obtenido fuera de Portugal como son intereses, dividendos, ganancias, planes de pensiones… En cuanto a las rentas del trabajo obtenidas en el país, el tipo de gravamen fijo es del 20%, con independencia de que se gane más o menos. Si la actividad económica se lleva a cabo desde Portugal puede incluso reducir esa carga fiscal al 15% si se considera una actividad de alto valor añadido.

Los autónomos pueden elegir entre un sistema de tasas progresivas o elegir una tasa fija del 20%. Tratándose del ejercicio de una profesión que tenga la categoría de elegible, el autónomo disfruta de una exención total de impuestos si procede de un país con activos fiscales diferidos (DTA).

En el caso de jubilados españoles que residan en Portugal, bajo el NHR solo se tributa el 10% de las pensiones públicas o privadas. No obstante, los funcionarios españoles jubilados no pueden acogerse a este tipo reducido.

Estrategias de Inversión