Los índices europeos y en especial el IBEX 35 se enfrentan a una recta final del año con mucha volatilidad, debido a la irrupción de la variante ómicron, sobre la que llegan informaciones contrapuestas, y también con la inflación que sigue presente y que puede obligar a actuar a los bancos centrales. 

Según explica Victoria Torre, desde Singular Bank, la preocupación por la inflación ya empieza a ser bastante troncal en las principales economías, y en función de cómo se maneje esa retirada de estímulos, veremos una evolución dispar de los activos afectados. 

En el caso del Ibex 35, en contra de lo que cabría pensar, se espera que pueda ser uno de los pocos índices europeos en positivo. El motivo es que algunos de sus otros comparables han protagonizado importantes subidas este año y se han quedado sin potencial alcista. 

Por el contrario, en el caso del selectivo español, hay varias compañías que son además las que más peso tienen en el selectivo y que todavía tienen ese potencial alcista que se podría aprovechar. Es el caso de los grandes bancos como BBVA y Banco Santander o también Iberdrola o Inditex. «Podrían ser algunos de los protagonistas del año que viene y hacer que el Ibex 35 tuviera un impulso por encima del de otras bolsas europeas», explica la analista.