El presidente Biden firmó el lunes una orden ejecutiva para impulsar la financiación de la industria biotecnológica de EE.UU. El plan se suma al plan económico del presidente Joe Biden de recuperar empleos de la industria manufacturera del país.

Según fuentes oficiales, el plan consiste en promover la investigación en el cambo de la biotecnología y poder reforzar las cadenas de suministro, evitando problemas futuros. Hay claros ejemplos como el combustible para aviones, un campo donde se están produciendo avances en innovación para reducir las emisiones contaminantes y en el que se están buscando alternativas a través de la biotecnología; o el sector agrícola, con la producción de fertilizantes biológicos. Pero también abarca el ámbito farmacéutico donde se están fabricando ingredientes activos de los medicamentos mediante biotecnología, lo que también permite «no depender de proveedores extranjeros ni de elementos mineros difíciles de encontrar. ¿Quien lo iba a decir que hemos pasado de la globalización a una desglobalización por etapas?

Fondos que invierten en el sector de biotecnología

La biotecnología es una megatendencia con orientación a la salud, el envejecimiento, crecimiento económico, innovación tecnológica e individualización. Su peso en el PIB en economías avanzadas aumentará en las próximas décadas. Hay 7.000 medicamentos en desarrollo y dos tercios de las nuevas aplicaciones tienen origen biotecnológico.

Si bien, el sector tuvo un excelente comportamiento en 2020 y posteriormente una cierta estabilidad en 2021, la primera mitad del 2022 estuvo marcada por caídas prácticamente generalizadas. Junto con el de salud, tuvo un mes de abril para olvidar. Las acciones de biotecnología, sobre todo las de pequeña y mediana capitalización bursátil, siguieron cayendo a pesar de una perspectiva de largo plazo positiva, y es esa perspectiva la que aquel inversor que esté pensando entrar en el sector debe primar. Habrá momentos como los actuales, pero en el largo plazo es un sector con permanencia, crecimiento y potencial. Veremos como a pesar de lo anterior, hay fondos de inversión cuya rentabilidad anualizada a 3 y 5 años sigue siendo muy jugosa.

Recientemente ha habido flujos de noticias positivas hacia el sector, ya sea como el Plan anunciado el lunes, pero también un proceso continúo de M&A que hace que haya oportunidades atractivas y que los gestores activos son capaces de capturar en sus carteras. Además, ha habido nuevos medicamentos y aprobaciones por parte del regulador que son alicientes y hacen que el sector haya experimentado rebotes desde los mínimos. Los flujos de salida del sector se han ido reduciendo, después de alcanzar unas salidas superiores al billón de euros en mayo.

No existe una amplia variedad de fondos, apenas una poco más de una decena, y aunque a 1 año la rentabilidad es negativa (-13,53%), a 3 años supera el 30%, que equivale a un 9,84% anualizado. ¿Nada mal verdad?

Entre los fondos destacados del sector están:

  • Polar Capital Funds PLC – Biotechnology Fund, con un foco a acciones de pequeña capitalización como pueden ser argenx (empresa de inmunología holdandesa), Genmab o Incyte. El volumen de activos de este fondo 4 estrellas de Morningstar supera los 1.500 millones de dólares, que son invertidos en un cartera de aproximadamente 50 posiciones, como las anteriormente mencionadas. Es getionado por David Pinniger, con amplia experiencia en la industria y con un desempeño consistente en el tiempo, lo que hace que Citywire le otorge el rating AAA, que es el mayor que se otorga a los gestores. En lo que va del año alcanza una rentabilidad del 5%, habiéndose recuperado de la caída del 6,2% del primer trimestre y del -0,32% del segundo. La rentabilidad anualizada a 3 y 5 años es de doble dígito (22,6% y 15,9% respectivamente), lo que hace que consistentemente se posicione entre los primeros percentiles, por no decir, en la primera posición por rentabilidad y segunda por máxima caída. El alfa a 3 años es del 9,64%  y tiene una beta cercana a 1. Más de un 75% de la cartera está invertida en compañias norteamericanas, mientras que casi un 24 en Europa (Dinamarca, Francia, Reino Unido, Alemania, entre otros).  En una entrevista reciente, el gestor comentaba que debe imperar una perspectiva táctica descendente como la que aplicaron a finales del 2020, en medio de la exuberancia del mercado, redujeron mucho el riesgo, lo que según sus propias palabras les «ayudó a preservar el capital y a generar un poco de rentabilidad».
  • Uno de nuestros fondos favoritos es el Candriam Biotechnology, uno de esos fondos 4 estrellas gestionado por un equipo altamente cualificado, liderado por Rudi Van den Eynde, que ha demostrado una gestión consistente y de amplio análisis financiero y estratétigo. Su profundo analisis e investigación en el sector oncológico hace que haya una alta representatividad de este tipo de empresas en el fondo, llevándolo a posicionarse en la segunda posición por rentabilidad a 1 año, por detras del anterior, pero en mejor posición por máxima caída. Esto se mantiene también en el mediano y largo plazo. Utilizan también un socrecard cualitativo para completar ese análisis fundamental, garantizando la coherencia y disciplina de su proceso de inversión. A diferencia del fondo de Polar, la cartera del fondo de Candriam está menos concentrada, por lo general, compuesta de unas 100 posiciones evitando así alta dependencia a medicamentos en fase preclínica o de desarrollo, aunque con un active share inferior al 50%. Muestra una mayor exposición a los Estados Unidos (82,5%). El tamaño del fondo es similar al anterior, unos 1.700 millones de dólares, con un estilo growth. Entre las principales posiciones de la cartera están la americana biotecnológica Regeneron Pharmaceuticals, que en el año ha subido más del 12%; otra americana Gilead Science (-8,7% en el año); la bostoniana Vertex Pharmaceuticals con casi un 50% de alza en el año; AztraZeneca, entre otras. La volatilidad de este fondo es menor a la de polar, pero ambos ofrecen un binomio rentalbilidad-riesgo atractivos.

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