La muñeca Barbie, lanzada en 1959, ha sido mucho más que un juguete. Su impacto en la cultura popular es inmensurable y su fabricante, Mattel, ha sabido aprovechar esta influencia para convertirla en una enorme franquicia que abarca desde libros y cómics, hasta videojuegos, programas de televisión y películas. 

Esta semana, el fenómeno Barbie dará un nuevo salto con su primera adaptación cinematográfica de acción real. Margot Robbie dará vida a la icónica muñeca, acompañada de Ryan Gosling en el papel de Ken. Aunque todavía es incierto el impacto económico que este estreno tendrá en los ingresos de Mattel, está claro que Barbie ha sido una fuente constante de ganancias durante la última década. El gráfico, basado en datos de Mattel, muestra una caída pronunciada en los ingresos de la empresa desde 2013, donde pasaron de 6.500 millones de dólares en ventas a 4.500 millones en 2018.

A pesar de que los años de la pandemia ayudaron a la empresa a recuperarse, aún está lejos de sus años dorados. Por su parte, la marca Barbie ha logrado mantenerse alrededor de los mil millones hasta 2018, año en que las ventas comenzaron a despegar de nuevo. En 2021, Barbie alcanzó su mayor valor de ventas desde 2013, con ingresos que llegaron a 1.700 millones de dólares a nivel mundial. Sin duda, Barbie continúa siendo una ‘fiebre rosa’ de la que el mundo no parece querer curarse.

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