Las acciones japonesas fueron las más populares el año pasado, después de tres décadas de abandono. En 2024 parece que la historia se va repetirá. ¿Cuáles han sido los principales factores de este repunte?

Sí, el mercado de renta variable japonés mostró una fortaleza alentadora el año pasado y el primer trimestre de este año. Consideramos que actualmente se dan las condiciones favorables para una nueva y audaz era de prosperidad para el mercado de valores japonés. Y lo que es más importante, la subida del mercado se ha visto respaldada por unos fundamentales empresariales sólidos y ascendentes. Los beneficios de las empresas japonesas van en la dirección correcta. La rentabilidad de las empresas orientadas al mercado nacional ha sido particularmente impresionante, con muchas empresas que demuestran una fuerte demanda y exhiben signos de haber recuperado el poder de fijación de precios. Tras años de arraigada deflación, no debe subestimarse la importancia de este último punto. Mientras tanto, gracias a los continuos esfuerzos de la Bolsa de Tokio, han proseguido las reformas de la gobernanza empresarial. Tras un largo periodo de desinterés en el extranjero hacia la renta variable japonesa, estas reformas suscitan ahora un creciente interés por parte de la comunidad inversora mundial. La liquidación de participaciones cruzadas avanza y cada vez son más las empresas japonesas que participan en operaciones corporativas. En particular, las recompras de acciones han seguido aumentando. Esperamos que estas tendencias en la actividad empresarial continúen a medida que muchas más empresas se vean obligadas a tomar medidas para mejorar sus resultados y hacer frente a las persistentes infravaloraciones.

¿Por qué es un buen momento para invertir en renta variable japonesa mirando a largo plazo?

Japón acaba de superar un punto de inflexión tanto en el ámbito macroeconómico como en el de los fundamentos empresariales. Varios acontecimientos específicos de Japón deberían de manera conjunta apoyar el crecimiento sostenido de los beneficios empresariales y el aumento de los múltiplos de valoración en los próximos años. Desde el punto de vista macroeconómico, después de tres décadas de presiones deflacionistas, la aparición de una inflación “positiva”, liderada por el crecimiento salarial, es inmensamente alentadora. De hecho, no deben subestimarse las implicaciones de esta inflación positiva para el Japón empresarial. Se trata de un entorno en el que las empresas japonesas pueden recuperar el poder de fijación de precios (la capacidad de subir los precios en respuesta a la inflación) que, unido a la mejora del poder adquisitivo de los consumidores a través de los aumentos salariales, debería impulsar niveles saludables de crecimiento de los beneficios empresariales. Una parte de estos beneficios puede reinvertirse en la economía a través de nuevos aumentos salariales, impulsando un ciclo positivo de progreso económico más amplio que ha estado ausente en Japón durante una generación. Por otra parte, otra porción de los mayores beneficios se traducirá en una mayor rentabilidad para los accionistas a través de la recompra de acciones y el aumento de los dividendos gracias a la mejora de las estructuras de gobierno corporativo de las empresas japonesas.   

En general, se espera que el yen tienda a la baja cuando la renta variable japonesa obtiene buenos resultados. Por lo tanto, la exposición a las divisas tiene un impacto importante en la inversión en renta variable japonesa. ¿Cómo pueden los inversores mitigar este riesgo?

El yen japonés es otro factor de fluctuación para el mercado de renta variable japonés, ya que la debilidad del yen ha alimentado un fuerte impulso desde el año pasado. Normalmente, recomendamos una cobertura de divisas cuando se invierte en Japón para evitar cualquier riesgo adicional, sin embargo, esperamos un cambio de tendencia del yen hacia finales de este año. Hasta ahora, reconocemos que la opinión sobre el futuro del yen parece estar dividida, sin embargo, dado que el diferencial de tipos de interés ha impulsado la debilidad del mismo desde el año pasado. Sin embargo, sabemos que esto se reducirá en el futuro con el recorte de tipos del Banco de la Reserva Federal, al menos una vez, y la subida de tipos del Banco de Japón. Un cambio de tendencia del yen hacia la apreciación puede afectar negativamente a la confianza de los inversores en Japón, especialmente desde la perspectiva de los inversores mundiales; sin embargo, suponemos que será de corta duración, ya que la demanda interna respaldará los beneficios empresariales y, en última instancia, al mercado bursátil japonés.

Algunos inversores apuntan al precio para no invertir en empresas japonesas, pensando que las acciones están muy caras. ¿Qué opina al respecto?

Creemos que, por ahora, el mercado de renta variable japonés está bastante valorado, con un PER a 12 meses de unas 15 veces, que se sitúa en un nivel medio del rango histórico de los últimos 20 años. Todavía hay potencial alcista, ya que el mercado puede seguir subiendo por encima de su rango histórico de valoraciones si el sentimiento del mercado sigue siendo positivo, lo que significa que el PER a 12 meses puede seguir subiendo desde 15x. La relación precio/valor contable se mantiene barata, con 1,5 veces, y la rentabilidad de los fondos propios sigue mejorando con un mayor crecimiento de los beneficios. La evolución de Japón está siendo bien recibida por los inversores mundiales que consideran que es positiva a medio y largo plazo, y podemos esperar que este escenario positivo se siga materializando.  

¿En qué sectores se centra Schroders en la renta variable japonesa?

Nosotros, como inversores activos con un enfoque contrario, nos centramos más en las áreas que han quedado rezagadas durante el fuerte repunte de más de un año. Desde entonces, el repunte ha estado impulsado por los valores cíclicos de gran capitalización, incluidos los exportadores, debido a la debilidad del yen, y los sectores de pequeña capitalización y orientados al mercado nacional han quedado rezagados. En la actualidad, estos sectores nos parecen muy atractivo, ya que seguimos viendo potencial alcista. El crecimiento salarial respaldará la economía nacional y las reformas de la gobernanza empresarial impulsarán el valor corporativo de las empresas de pequeña capitalización. También creemos que los sectores financieros seguirán beneficiándose del entorno macroeconómico, en el que el Banco de Japón subirá los tipos de interés después de haber cambiado drásticamente hacia la normalización de la política el pasado mes de marzo.   

Estrategia a destacar de Schroders en renta variable japonesa

El Schroder International Selection Fund Japanese Opportunities (Schroder ISF Japanese Opportunities) cuenta con una sólida trayectoria con un enfoque firme en las perspectivas de beneficios a largo plazo, celebrando el 20 aniversario de Ken Maeda como gestor de fondos de la estrategia. El fondo invierte en una cartera diversificada de unos 100 valores japoneses infravalorados a través de un profundo análisis ascendente (bottom-up) realizado por un amplio y estable equipo local y por el propio gestor del fondo. Como resultado de la selección de valores, el fondo tiene un sesgo continuo y distintivo hacia los valores de mediana y pequeña capitalización, que, como explicaba, son los que consideramos más atractivos dado el entorno actual.

Seguimos siendo optimistas respecto a la renta variable japonesa, dado el contexto macroeconómico positivo, que incluye el retorno de la inflación y el crecimiento salarial y las reformas en curso de la gobernanza empresarial, reforzadas por las iniciativas impulsadas por la Bolsa de Tokio. El mercado ha aumentado significativamente desde el año pasado, pero el nivel general de valoración aún no es demasiado elevado gracias a la solidez de los beneficios empresariales. Creemos que el enfoque ascendente basado en el análisis fundamental debería ser muy eficaz en este contexto macroeconómico, ya que es importante ser selectivo y centrarse en las empresas que se benefician del retorno de la inflación, así como en las empresas con mayor potencial de cambios por las reformas de la gobernanza empresarial.

Después de muchos años sin inflación, ahora Japón sí la tiene. ¿Es la renta variable la única oportunidad en los mercados japoneses? ¿Hay alguna oportunidad en renta fija?

Incluso con el aumento del rendimiento en Japón, el rendimiento del JGB a 10 años sigue en torno al 1%, y no esperamos que suba mucho más. Para los inversores japoneses, con un entorno de tipos de interés tan bajos, la renta fija puede ser una oportunidad de inversión; sin embargo, pensamos que no es el caso de los inversores globales. Aparte de la renta variable japonesa, diríamos que la inversión inmobiliaria y en activos privados puede ser una opción interesante para aprovechar las oportunidades emergentes en el «nuevo» Japón con una inflación suave.

TE INTERESA

Estrategias de Inversión ofrece una cartera de bolsa y  fondos en la sección premium, con un objetivo de crecimiento a largo plazo y que invierte en las megatendencias más atractivas en cada momento.

Descubre las carteras y los análisis independientes para invertir en sectores con tendencia alcista en la zona premium de Estrategias de Inversión

Estrategias de Inversión