Las buenas noticias acerca del Covid mandan en los mercados. Ayer BioNTech y Pfizer afirmaron que un tratamiento de tres inyecciones de su vacuna COVID-19 fue capaz de neutralizar la nueva variante ómicron en una prueba de laboratorio, una señal temprana de que las inyecciones de refuerzo podrían ser clave para la protección contra la variante recién identificada.

Este jueves, toda Europa, a excepción del Ibex 35, abre en verde. En concreto, vemos subidas del 0,12% para el DAX en los 15.705, del 0,36% para el FTSE 100 en los 7.633,81, del 0,27% para el CAC 40 en los 7.033,73 y del 0,25% para el Euro Stoxx cotizando en 4.243,75.Por su parte, el Ibex 35 se deja un 0,14% en los 8.465 puntos

En relación a la noticia de ayer de Pfizer, Jeffrey Halley, analista de mercado sénior, Asia-Pacífico, OANDA señala que «teniendo en cuenta que los Estados Unidos y Europa no consiguen que el 65% de su población reciba ni siquiera dos inyecciones, y mucho menos una tercera, podemos suponer dos cosas. El omicron todavía tendrá un papel en el aumento de los casos durante el invierno, y el acaparamiento de vacunas por parte de los países ricos continuará hasta que el 35% de sus poblaciones dejen de seguir los consejos de las redes sociales y de decir yo, yo, yo, en lugar de nosotros, nosotros, nosotros. Eso significa que los pobres del resto del mundo estarán esperando más tiempo, permitiendo así una mayor probabilidad de que surjan más variantes desagradables. Y así, el ciclo continúa, suspiro…».

Desde Link Securities explican que «a pesar de que el flujo de noticias sobre la nueva variante del Covid-19 continuó siendo positivo -si bien se confirma que la Ómicron es más transmisible que las anteriores variantes del virus, también su sintomatología es bastante más leve, tal y como parece que está demostrando el hecho de que los niveles de ocupación hospitalaria en Sudáfrica sigan siendo bajos-, en Europa el actual “problema” lo plantea el elevado incremento de “positivos” que está provocando la variable Delta y el “temor” de los distintos gobiernos a una futura propagación de la Ómicron por la región. Es por ello que en los últimos días muchos gobiernos, entre ellos el del Reino Unido, el de Dinamarca o el de Francia, han anunciado nuevamente restricciones a la movilidad y a la actividad de algunos sectores, algo que impactará negativamente en las economías de la región, cuyo crecimiento está ya en franca desaceleración. Un escenario de menor crecimiento y de elevada inflación, variable que ha pasado en pocas semanas de “transitoria” a “más permanente” -ayer fue el vicepresidente del BCE, de Guindos, quien habló de “esta transformación”-, entendemos que va a complicar mucho la actuación de los bancos centrales que, como temen muchos inversores, podrían terminar cometiendo algún error de bulto, bien por defecto, bien por exceso. Por todo lo dicho, es comprensible que ayer los inversores más cortoplacistas aprovecharan las fuertes alzas experimentadas por muchos valores europeos durante las dos sesiones precedentes y optaran por realizar algunos beneficios». 

Otros mercados

En Asia, bajadas para el índice Nikkei de Japón, antes la cautela de los inversores por las reuniones clave de los bancos centrales de la próxima semana, aunque las fuertes ganancias de las aerolíneas limitaban las pérdidas y los temores relacionados con ómicron seguían disminuyendo.

En Wall Street, los índices estadounidenses cerraron en positivo por tercera jornada consecutiva, con alzas moderadas ayer. Este jueves, los futuros americanos cotizan con ligeras caídas del 0,03% para el Nasdaq y S&P500, y del 0,05% para el Dow Jones.

Los precios del petróleo volvieron a subir durante la noche, aunque a un ritmo mucho más modesto, en línea con la evolución de los precios en los mercados de renta variable. A diferencia de la subida de la renta variable, la recuperación del petróleo está respaldada por unos sólidos fundamentos de oferta y demanda, además de la disminución de las preocupaciones omicrónicas. Una posible contracción de la oferta de Rusia y Ucrania también es un factor de apoyo, incluso si Europa vuelve a sufrir mayores restricciones de virus durante el invierno. En estos momentos, los futuros del Brent suben un 0,36% en los 76,09 dólares, mientras que el West Texas repunta un 0,50% en los 72,72 dólares.

El EUR/USD se mantiene estable en 1,1330 hoy y podría volver a probar la cima de su rango en 1,1375 antes de la publicación del IPC estadounidense. Sin embargo, es probable que la moneda única tenga problemas en ese nivel, ya que las acciones europeas muestran signos de nerviosismo. La libra esterlina se hundió hasta 1,3205 durante la noche, después de que el gobierno reinstaurara las orientaciones sobre el trabajo a domicilio. Teniendo en cuenta el número de casos en los principales países de la Eurozona ahora, es difícil ver que el euro evite el mismo destino.

En el mercado de las criptomonedas, el Bitcoin vuelve a perder los 50.000 dólares y en esos momentos cae un 1,69% en los 49.629,2 dólares.

Economía y política

Las exportaciones alemanas suben un 4,1% en términos mensuales y desestacionalizados en octubre, por encima de lo previsto, según dijo la oficina federal de Estadísticas el jueves. El dato de septiembre había mostrado una variación del -0,7%. Un sondeo de Reuters entre analistas había previsto que la cifra subiría un 0,9% en octubre. Por su parte, la cifra de importaciones subió un 5,0%, tras un aumento del 0,1% en septiembre. Un sondeo de Reuters apuntaba a que la cifra de importaciones subiría un 0,4% en octubre. En conjunto, la balanza comercial mostró un superávit de 12.500 millones de euros, tras una cifra de 13.200 millones de euros en septiembre. En el mercado la previsión era de un superávit de 13.400 millones de euros.

La inflación en China, en plena ebullición, se redujo ligeramente en noviembre, impulsada por las medidas del Gobierno contra los precios desbocados de las materias primas y el alivio de la escasez de energía, en el marco de los esfuerzos de Pekín por reducir los efectos devastadores del aumento de los costes en la economía. El índice de precios al consumidor (IPC) de China aumentó un 2,3% interanual en noviembre, 0,8 puntos más que en octubre. Tras cinco meses de ralentización constante, el IPC aceleró al pasar del 0,7% de septiembre al 1,5% del mes siguiente, y de ahí al 2,3% de noviembre, que ya es el mayor avance interanual de lo que va de año, según los datos publicados hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE). 

La miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Isabel Schnabel ha afirmado que responder a los shocks adversos que han motivado la subida de la inflación con una subida prematura de los tipos de interés podría asfixiar la recuperación económica. Así lo señalaba ayer durante la V Conferencia Anual de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS), en la que ha resaltado que, mientras no exista una política macroprudencial completamente efectiva, la política monetaria debe tener en cuenta los riesgos para la estabilidad financiera, lo que tiene implicaciones en la elección, el diseño y la calibración de los instrumentos de los bancos centrales.

El Banco de Inglaterra esperará hasta principios del próximo año antes de elevar los costes de los préstamos, más tarde de lo previsto, a la espera de más información sobre el impacto económico de la nueva variante del coronavirus ómicron, según un sondeo de Reuters.

El primer ministro británico, Boris Johnson, impuso el miércoles restricciones más duras contra el COVID-19 en Inglaterra; al ordenar a las personas que trabajen desde casa, lleven mascarillas en lugares públicos y utilicen pases de vacunas, en un intento por frenar la propagación de la variante ómicron del coronavirus. Criticado porque su personal estuvo de fiesta en Downing Street durante el confinamiento navideño del año pasado, Johnson dijo que ómicron se estaba extendiendo rápidamente y que no tenía más remedio que pasar al «Plan B» para ganar tiempo y conseguir más vacunas de refuerzo. Si bien las medidas todavía están muy lejos de los confinamientos totales que golpearon la economía en los primeros momentos de la pandemia, podrían reducir las visitas a los restaurantes, cafés y tiendas del centro de las ciudades antes de la Navidad y suponer un golpe para las finanzas británicas.