Desde Schroders, desgranamos diez términos del mercado privado que son fundamentales para entender esta clase de activos. Aunque lo hemos intentado evitar, hemos tenido que mantener algunas de las expresiones en la terminología anglosajona.

Los mercados privados, que antes eran dominio de los grandes inversores institucionales, son cada vez más accesibles. Son importantes porque pueden ofrecer fuentes alternativas de rentabilidad, pueden servir para diversificar una cartera, ya que suelen estar menos correlacionados con las clases de activos tradicionales y, tienden a ser menos volátiles que los activos que cotizan en bolsa. 

Aunque la naturaleza de las transacciones puede ser compleja, la terminología no tiene por qué serlo. A continuación, explicamos diez términos esenciales para que los inversores se familiaricen con los mercados privados.

1. Activos privados: inversiones que no cotizan ni se negocian públicamente.

En términos generales, existen el Private Equity o capital privado, que es una participación en la propiedad de una empresa que no cotiza en bolsa ni es pública, y la deuda privada, que es un préstamo concedido a una empresa privada.

Los inversores en private equity esperan que al invertir en una compañía privada puedan hacer que valga más -por ejemplo, mejorando la eficiencia- y vender su participación más adelante.

Por su parte, la deuda privada suele emitirse para empresas o activos que necesitan unas condiciones de financiación más flexibles que las que ofrecen los bancos.

Otros tipos de activos privados son las infraestructuras y los bienes inmuebles.

2. Capital riesgo (Venture Capital o VC, por sus siglas en inglés): Dentro del capital privado, se trata de una estrategia que proporciona una financiación minoritaria a empresas de rápido crecimiento y de reciente creación (start-ups) a cambio de una participación en el capital. Dentro de una cartera de empresas de capital riesgo, generalmente se asume que la mayor parte de la rentabilidad provendrá de unas pocas empresas destacadas.

3. Capital de desarrollo (Growth equity): otra estrategia de capital privado, en la que los inversores financian una empresa de rápido crecimiento, pero más madura y con potencial para seguir creciendo, a cambio de una participación minoritaria en el negocio.

4. Compra apalancada (Leveraged buyout o LBO, por sus siglas en inglés): inversiones de capital mayoritario/control en una empresa bien establecida utilizando deuda para financiar la transacción.

5. General Partners frente a Limited Partners de un fondo de PE: Los General Partners o GP son los profesionales de la inversión responsables de la gestión del fondo. Suelen comprometer una suma inicial menor para constituir el fondo, tienen una responsabilidad ilimitada y suelen recibir una comisión de gestión, que es una proporción del capital invertido del fondo. Los Limited partners o LP son los inversores externos o coinversores que aportan el capital para las inversiones privadas. Su responsabilidad está limitada a la cantidad que han invertido. Los gestores del fondo (GPs) suelen trabajar con coinversores (LPs) con los que tienen una relación establecida.

6. Fondo cerrado frente a fondo abierto: un fondo cerrado es la estructura más tradicional de los fondos del mercado privado. Tienen un plazo fijo, que suele ser de 10 a 15 años o más, para captar, invertir, ganar y distribuir capital. En cambio, un fondo abierto no tiene un plazo definido, por lo que puede seguir operando, captando, invirtiendo, ganando y distribuyendo capital, hasta que se cierre activamente. Los inversores no están atrapados durante la vida del fondo, sino que pueden liquidar sus participaciones durante una «ventana de liquidez».

7. Líquido, semilíquido e ilíquido: Mientras que los mercados privados en general se consideran ilíquidos (es decir, no se pueden comprar o vender fácilmente las inversiones), los fondos pueden ofrecer distintos grados de liquidez.

Los fondos líquidos y abiertos son escasos en los mercados privados. Uno de los principales problemas es que los gestores tendrían que mantener altos niveles de efectivo para satisfacer las necesidades de liquidez, lo que puede perjudicar la rentabilidad.

Los fondos abiertos semilíquidos tienen ciclos de suscripción y reembolso mensuales o trimestrales. Suelen utilizar herramientas como los topes de reembolso o la posibilidad de suspender las suscripciones y los reembolsos para que el gestor pueda controlar mejor la liquidez del fondo.

Los fondos cerrados semilíquidos tienen un plazo definido, pero ofrecen ventanas de liquidez periódicas para un mercado secundario gestionado.

Los fondos cerrados no tienen liquidez, pero las participaciones en esos fondos pueden ser vendidas por los inversores (LPs) en el mercado secundario.

8. Llamadas de capital (Capital calls): Los inversores de los fondos cerrados de activos privados suelen aportar capital a medida que se va necesitando. Una llamada de capital es cuando un gestor de fondos pide a los inversores del fondo que aporten capital para realizar inversiones y cumplir con las obligaciones del fondo, como los gastos y las comisiones. La petición de capital suele hacerse formalmente por escrito.

9. Primas – complejidad frente a iliquidez: Los activos privados suelen tener periodos de tenencia de varios años o más. La iliquidez suele considerarse una desventaja en comparación con las inversiones líquidas; por ello, el inversor privado espera que se le compense con una prima de rentabilidad por su inversión ilíquida. 

La prima de complejidad es el exceso de rentabilidad que puede captarse en los activos privados cuando se emplean habilidades poco comunes para gestionar una inversión compleja. La naturaleza de la prima de complejidad difiere en función del tipo de activo, pero para que surja es necesario que existan habilidades únicas y complejidad.

10. ELTIF (FILPE)/LTAF: Los cambios normativos están haciendo que los mercados privados sean más accesibles para los inversores minoristas sofisticados o de alto patrimonio. Entre los ejemplos de la nueva normativa en Europa se encuentran el Fondo de Inversión a Largo Plazo Europeo («ELTIF» o FILPE por sus siglas en español) y, en Reino Unido, el previsto Fondo de Activos a Largo Plazo («LTAF «). Un ELTIF es un fondo cerrado que invierte en proyectos a largo plazo y en pequeñas y medianas empresas europeas. Un ELTIF tiene como objetivo invertir en la economía real con proyectos destinados a ayudar a la recuperación de la pandemia. El fondo también podría dar la oportunidad de coinvertir. Una coinversión es cuando un inversor adquiere una participación minoritaria en una empresa junto con los gestores de private equity. Por lo general, una coinversión atrae comisiones más bajas y permite a los inversores invertir en empresas específicas en lugar de en el vehículo tradicional de fondo a 10 años.

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