Y es que, dice Carlos Arenas, analista de fondos de Estrategias de inversión que siempre es bueno hacer cambios tácticos en la cartera durante el período estival. Este año dadas las incertidumbres geopolíticas: elecciones en Francia, Conflicto en Ucrania, Conflictos en Oriente próximo, la posible subida de los precios de las materias primas, como la energía…es bueno rebalancear la cartera y echarle un vistazo para ver de qué forma podemos estar más tranquilos. 

Uno de los motivos por los que es recomendable esta revisión es porque el menor volúmen de negociación que existe en estos períodos. “Los inversores institucionales y los profesionales suelen cogerse unos días de vacaciones y esto deriva en un período de menores volúmenes de negociación que pueden suponer un incremento de la volatilidad. Esa combinación de menor volúmen y mayores imprevistos, nos hará que tengamos menos capacidad de hacer cambios de última hora”. 

Además, en este período hay una menor disponibilidad de información. También hay ciertos estudios que indican que hay un efecto estacionalidad en el que algunos productos tienden a comportarse peor debido a estas circunstancias.  Es importante la diversificación de riesgos. Es igualmente importante que disfrutemos de nuestras vacaciones y podamos hacerlo sabiendo que nuestra cartera está protegida. 

En este sentido, dice Arenas, es clave tener una cartera mejor preparada para la vuelta de vacaciones. “Si disminuimos nuestra posición en renta variable para llevarlo a productos más seguros, como activos monetarios, renta fija, control de beta…posicionamos nuestra cartera de una mejor forma para entrar en el Otoño en aquellos sectores con más potencial de crecimiento de cara a final de año”. 

Estos cambios no tienen que ser estratégicos sino tácticos. No hablamos de rehacer la cartera en su totalidad pero sí hacer ciertos cambios tácticos que pueden ser importantes de cara a mantener nuestro umbral de sueño y a disfrutar más tranquilos de nuestras posiciones. 
 

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