Cómo afectaría a los intereses económicos una guerra entre China y Taiwán

Cómo afectaría a los intereses económicos una guerra entre China y Taiwán

De quedar Taiwán bloqueada económicamente al resto del mundo, las pérdidas del PIB mundial serían en torno del 5%. Solo hay que ver que la isla aporta el 65% de los chips que usan los aparatos tecnológicos de casi todo el mundo. Por tanto, sin este actor fundamental, la tecnología se encarecería hasta niveles nunca antes vistos.

En el caso de los semiconductores, la empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company domina la mitad del mercado mundial y es poseedora del 72% de las importaciones de EEUU. La participación de la isla en el mercado de chips mundial es del 65%, más de la mitad. Le siguen Corea del Sur (18%) y China (5%).

Por el Mar de China circula el 40% del comercio internacional y el 70% de la mercancía del país. Si China entrase en un conflicto bélico con Occidente, todo el flujo de capital y de mercancías se vería mermado e impactaría directamente a escala global en la economía.

Un contexto complejo

La sucesión de ‘guerras frías’ que afectan a todo el mundo pueden generar un escenario peligroso para el resto de países, especialmente, en la parcela tecnológica y de materias primas. En el caso de un conflicto armado entre China y Taiwán, y la consecuente intervención de EEUU si optase por defender la isla, el mundo se vería sumergido en un auténtico caos.

Las tensiones entre China y EEUU aumentaron tras el inicio de las maniobras militares del Ejército de Pekín en la isla. Todo ello, como represalia por la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que puso en guardia a las empresas españolas con intereses en la zona. 

Consecuencias directas para España

La crisis tensiona el comercio internacional entre España, China y Taiwán. En 2021, España exportó productos a Taiwán por un valor de 697 millones de dólares, especialmente carne de porcino, automóviles y productos farmaquímicos, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio.

En el caso de las importaciones, éstas fueron de 1.665 millones de euros, un 37% más que en el registro anterior. Vinieron impulsadas por las ventas de fundición de acero, equipos de telecomunicaciones, componentes electrónicos y vehículos. 

Hay empresas taiwanesas como Acer, Asus o HTC asentadas en España que contribuyen a este comercio. El Informe Mensual de Comercio Exterior refleja que hay empresas como BBVA, CAF, Inditex,  Mango, Loewe, Amadeus o Porcelanosa que operan de manera directa en el territorio, con inversiones directas por un valor de 98 millones de euros.

En el caso de China, es el primer destino de exportación para España. El gigante asiático es receptor de 3.256 millones de euros en ventas desde España, es decir, un 5,8% más. Los grupos nacionales ha llegado a efectuar inversiones directas cifradas en 6.816 millones de euros.

De las empresas asentadas en China, destacan Inditex, Mango, Antolin, Gestamp, Meliá, Roca, Puig, Torres, Cie o Grifols, entre otras. Solo hay que ver cómo en 2019, Grifols adquirió el 26,2% de Shanghai Rass como fruto de un intercambio de acciones valorado en 1.700 millones de euros.

Además de máquinas de tratamiento y procesamiento de datos e información, acumuladores eléctricos y marroquinería son los productos más comercializados. El segundo producto que más compra España son transistores y semiconductores, por un valor de 1.157 millones de euros. 

De empeorar las relaciones políticas y económicas entre China, EEUU y Taiwán, España se vería gravemente afectada. China es el primer destino de la exportación española en Asia. Sus ventas crecieron un 5,8% en 2021. Sin ir más lejos, España vendió producción agroalimentaria en 2021 por un valor de 3.256 millones de euros. En concreto, la carne de porcino es el producto más demandado. Un activo que seguirá viéndose perjudicado en el caso de que el país asiático tomase serias represalias contra Europa por los aranceles impuestos contra los coches eléctricos.
Otras exportaciones españolas son materias primas, semimanufactura, química, automoción y medicamentos.

Casos concretos de éxito español en Taiwán y China

La bodega Familia Torres opera en China a través de Shanghai Torres Wine Trading. Solo en 2021 logró facturar 200,8 millones de euros, correspondiendo el 67% a los mercados exteriores con China como uno de los principales compradores. En el caso de Mango, cuenta con 20 tiendas en Taiwán y seis en China (con 262 fábricas). Y es que China es el país con mayor número de plantas de empresas textiles que trabajan para la empresa textil.

Inditex tiene en Taiwán 21 establecimientos, de los que 9 son de Zara, 3 de Pull and Bear, 4 de Massimo Dutti, 3 de Bershka y 2 de Zara Home. En China, contaba con 303 al cierre del ejercicio 2021, 34 menos que un año antes, de las que 133 son de Zara, 70 de Massimo Dutti, 61 de Oysho y39 de Zara Home, con más de 5.700 empleados.

No hay que olvidar que de los 1.790 proveedores del grupo Inditex, 415 están en China, donde cuenta con más de 1.500 fábricas y 652.000 empleados. 

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