Pero comenzar a hacerlo a tiempo y conocer las herramientas adecuadas puede marcar la diferencia y ayudar a hacer crecer el capital incluso en esta difícil situación económica. Del 18 al 24 de marzo se está celebrando la Semana Mundial del Dinero, que este año tiene el lema ‘Protege tu dinero, asegura tu futuro’. La iniciativa pretende crear conciencia sobre la necesidad de mejorar la educación financiera, poniendo el foco los más jóvenes. Pero también para los adultos es importante tener claros algunos aspectos que contribuirán a asegurar su salud financiera y el bienestar económico futuro de sus familias. 

Para empezar, es bueno saber que invertir en acciones y bonos para nuestros hijos desde que son pequeños y hacerlo de manera constante en el tiempo, por ejemplo, a través de un plan de inversión que no tenga un gran impacto en el presupuesto mensual, puede generar mayores rendimientos y ser más flexible que depositar los ahorros en una cuenta o comprar Letras del Tesoro. Si bien estos instrumentos resultan atractivos para los inversores más conservadores, es poco probable que generen buenos rendimientos reales, que compensen la subida generalizada de los precios. Las inversiones en el mercado de capitales, especialmente en acciones, sí han demostrado históricamente ser capaces de superar la inflación. El riesgo inherente a la inversión en el mercado puede reducirse si se invierte a largo plazo. 

Planes de inversión en ETF como estrategia a largo plazo 

Un plan de inversión en ETF puede ser un instrumento efectivo para invertir a largo plazo. Un ETF es una cesta de valores que normalmente sigue un índice, por ello al invertir en uno de ellos inviertes en cientos de valores de manera diversificada y a bajo coste (hasta 10 veces menor que invertir en fondos que, aunque cuentan con beneficios fiscales, a menudo no compensan el sobrecoste). Por estas razones, son particularmente adecuados para los pequeños inversores. 

Los planes de inversión en ETF también mitigan los efectos de la volatilidad del mercado al distribuir la inversión en varios momentos, mientras hacen crecer el capital con el tiempo, sin demasiado esfuerzo y sin necesidad de ser un experto en finanzas. El concepto básico es simple: al destinar una cantidad fija que se invierte periódicamente no se requiere de un capital inicial grande y, al mismo tiempo, se optimiza el precio promedio al que se adquieren los activos. Además, el plan de inversión en ETF es un instrumento flexible y personalizable que se adapta a la capacidad de ahorro individual. Otra ventaja, a menudo subestimada, es la del interés compuesto, mediante el cual los beneficios acumulados con el tiempo se reinvierten y se utilizan como palanca para obtener más ganancias futuras: cuanto más largo sea el horizonte temporal, mayores serán los potenciales beneficios. 

Un ejemplo: si ahorrásemos 150€ al mes durante un período de 18 años, en 2042 tendríamos 32.400€. Por otro lado, si lo invirtiéramos en un ETF sobre el índice MSCI World, que ha tenido un rendimiento promedio del 8.65%* anual en los últimos 20 años, al final del período tendríamos un total de 74.634,34€, 42.234,34€ más. Hay que aclarar que el rendimiento pasado no garantiza resultados futuros, pero los datos históricos sirven para hacernos una idea de cuánto estamos perdiendo cuando no invertimos o lo hacemos en instrumentos costosos e ineficientes.

Establecer prioridades, planificar objetivos temporales y solo después decidir la asignación del capital y elegir el mejor instrumento son la base de cualquier inversión. Cuanto antes se comience a invertir, más fácil será obtener un rendimiento decente gracias a los intereses acumulados. Las preguntas que debemos hacernos a la hora de invertir por primera vez son: ¿por qué estoy invirtiendo?, ¿qué objetivos quiero alcanzar?, ¿en qué plazo?”, explica Adrian Amorín, country manager en España de Scalable Capital. “Un plan de inversión en ETF puede ser una herramienta que se ajuste a aquellos que no desean dedicar mucho tiempo a gestionar activamente sus carteras”, añade. 

La transformación digital ha facilitado que se derriben las barreras que hacían que el mundo de las inversiones fuera exclusivo para personas de gran patrimonio neto. Plataformas digitales como Scalable Capital permiten invertir en acciones, ETF y fondos a través de planes de inversión desde tan solo 1€ al mes.  «Uno de los factores más importantes en las inversiones es el tiempo, que se vuelve aún más crucial cuando se trata de crear un patrimonio para nuestros hijos a largo plazo. Las ventajas de invertir en ETF son tres: costes más bajos, transparencia y accesibilidad”, subraya Amorin. 

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*MSCI a 8 de septiembre de 2023 La rentabilidad pasada no es garantía de resultados actuales o futuros y no debe ser el único factor determinante en la selección de un producto o estrategia de inversión. La simulación de los rendimientos futuros del índice utilizando el rendimiento medio del índice durante los últimos 20 años tiene únicamente fines ilustrativos. 

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