– ¿Cuál es su visión macroeconómica de los mercados emergentes? ¿Cómo ve China tras un verano convulso?

El año 2021 ha tenido un comienzo muy difícil para los mercados emergentes. Al principio, tuvimos las preocupaciones sobre las vacunas y el lento lanzamiento de las mismas en los mercados emergentes, lo que pesó en el sentimiento en torno a los fondos de mercados emergentes en 2021. Pero ahora se unen también las preocupaciones por un posible aumento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, ya que eso podría suponer un viento en contra de los mercados emergentes. Desde la perspectiva de los países emergentes, hay que tener en cuenta que los bancos centrales han sido disciplinados y se han posicionado bien para capear la subida de tipos de interés en EEUU. Eso será de ayuda. Pero más recientemente también están surgiendo preocupaciones en torno a la regulación tecnológica de China. Nosotros creemos que este ciclo de regulación que se está viendo en China en este momento es la última fase del ciclo de los últimos diez años. Por lo tanto, ha sido un importante factor en contra para los mercados emergentes y para China, especialmente con ese entorno de regulación, pero, sin embargo, creemos que los inversores aún quieren tener entre su asignación de activos a los mercados emergentes y especialmente a China. China seguirá siendo un motor de crecimiento muy fuerte para la economía global, y también para el futuro, y creemos que los inversores quieren tener exposición en este mercado a pesar de la regulación que se ha originado recientemente, porque es la última fase de lo que ha sido un ciclo para nosotros.

– Hablan de que buscan identificar acciones “olvidadas” por el mercado, con negocios estables… ¿Diría que es un fondo ‘value’ de mercados emergentes?

Definitivamente centramos una parte de nuestra estrategia en el ‘value’, pero sin detenemos en una perspectiva de ‘value’ barato. Buscamos acciones que el mercado ha olvidado, que el mercado ha ignorado por una serie de razones, nos fijamos en que ese aspecto negativo este controlado y por ello la empresa está barata, pero además tenemos una tesis o razón de inversión que sustenta el potencial de mejora de sus acciones. Esa sería la razón por la que potencialmente buscaríamos esas acciones, por lo que el precio es realmente un «output» de un proceso más que un catalizador.

– ¿Qué les piden a las compañías para formar parte de un fondo como este?

Cuando hablamos con las empresas, en primer lugar, queremos comprender el balance general por completo, el estudio fundamental integral para comprender este negocio. Y luego queremos comprender si el equipo de dirección se centra en mejorar los rendimientos en el futuro, por ejemplo, a través de una reducción de costes, ya que nosotros creemos que la gestión debe ser disciplinada de cara al futuro, y eso nos lleva a pensar en valores olvidados potencialmente interesantes como decía antes. La dirección de la compañía es un factor importante para descubrir ideas interesantes de inversión.

– Ahora que la mayoría de fondos tienen un sesgo ESG en su análisis… ¿tienen en cuenta los filtros ASG en su proceso de inversión?

Los factores ESG están muy integrados en lo que hacemos y en nuestra estrategia. En T. Rowe Price tenemos un equipo de inversión responsable para ayudarnos a comprender esos riesgos de ASG que tenemos, por ejemplo, en el lado de la gobernanza, queremos comprender si la gestión es de buena calidad y sí hay una alineación de intereses con los accionistas. Pero también vemos los aspectos ambientales y sociales. Si una empresa está afectada estructuralmente por no haber sido respetuosa con el medioambiente, y si este problema perdura, no necesariamente la convierte en una potencial inversión a largo plazo para nosotros. 

También hay una cosa que hay que entender es que esta compañía mal estructurada desde la perspectiva de la A, S y G si no ha tenido una buena respuesta del equipo de inversión, le podemos ayudar a mejorar esos factores y empezar así a valorarla y tenerla en cuenta a la hora de invertir en mercados emergentes.

– Por sectores sobreponderan bancos y ‘utilities’ e infraponderan tecnológicas frente a su índice de referencia, ¿por qué?

El índice de referencia es el índice principal y la tecnología y las compañías de crecimiento representan una gran parte de las compañías del índice como TSMC y Tencent y al final es un reflejo de las carteras de los inversores en compañías de crecimiento. Nosotros estamos más infraponderados en este sector por las perspectivas de crecimiento que dieron en el segundo trimestre, pero somos más constructivos en otros sectores como la banca, que es un sector olvidado y bajo presión en los mercados emergentes y desarrollados. Nos preocupa que el entorno de tipos de interés bajos sea un obstáculo para los bancos; sin embargo, nosotros tenemos una serie de entidades en cartera que se van beneficiar del aumento de los tipos de interés que vemos en los mercados emergentes como Hungría y Brasil, y también los rendimientos que eso genera es muy atractivo. Las empresas de Rusia y Hungría han obtenido unos dividendos muy sólidos y se beneficiarán del entorno sólido que vemos en esos países en este momento. Y, en cuanto a las ‘utilities’, donde tenemos una gran exposición, destacar las empresa de gas. El gas nos ayudará a compensar la transición ecológica, ya que el gas es una industria más respetuosa con el medio ambiente en comparación con el efecto nocivo del carbón y el petróleo, algo que nos ayudará a lograr la neutralidad en carbono para 2050 en Europa y 2060 en China.