Arteche ha inaugurado su nueva planta en Turquía, situada en la localidad de Dilovasi (al este de Estambul), dando un nuevo paso en su estrategia de crecimiento e internacionalización. Las nuevas instalaciones cuentan con 19.000 metros cuadrados que permitirán a la empresa vasca dar respuesta a la creciente demanda en Turquía y sus mercados de influencia. La inversión total ha sido superior a los 2 millones de euros y se prevé que se ampliará en otro millón de euros en los próximos 2-3 años.

La capacidad actual de la planta de Arteche en Turquía estaba sobre los 100.000 transformadores al año. Con la nueva factoría, pasarán a poder fabricar 222.000 transformadores al año, duplicando la actual cifra y en línea con la cartera de pedidos de los clientes y las tendencias del mercado

Además de poder fabricar el doble de transformadores, esta nueva fábrica permite a la compañía incluir nuevas líneas de productos y formar un mayor equipo de personas. Así, la planta de Turquía de Arteche hará que la empresa pase a convertirse en uno de los fabricantes más grandes y significativos de la región.

Las dimensiones de la planta demandan incorporar nueva maquinaria de producción que, gracias al mayor espacio, permitirá mejorar la distribución, haciendo más eficientes los flujos de trabajo y evitando interrupciones en la producción. En esta nueva planta, se automatizarán parte de los actuales procesos, haciendo más eficiente y dinámica la gestión industrial. Esta factoría, además, está alineada con los objetivos de sostenibilidad de Arteche y contará con un certificado de energía 100% renovable (se encuentra ubicada en una OIZ, Organized Industrial Zone, cuyo suministro global es de origen renovable).

En la ceremonia de inauguración, en la que han participado más de cien invitados entre autoridades, clientes, proveedores locales y agentes, Alex Artetxe, presidente y CEO de la compañía, señaló que “como sociedad, tenemos un compromiso con la transición energética, que implica una necesidad cada vez mayor de electricidad. Este objetivo, que ya no es tan a largo plazo, no puede esperar y la mayoría de los países del mundo están comprometidos.” Haciendo referencia al valor que esta nueva planta mucho más grande y moderna aporta al grupo, añadió que “estamos, por tanto, ante un gran reto en el que el sector eléctrico juega un papel clave. Y Arteche, como parte del sector, tenemos un compromiso con este objetivo y tenemos que contribuir a acelerar esta transición para hacer un planeta más sostenible. Ahora, contribuiremos también desde esta fábrica en Dilovasi”.

Crecimiento inorgánico en Asia-Pacífico

Tras el salto de Arteche a BME Growth, una de las primeras adquisiciones, en el mes de julio de 2021, fue la empresa Esitaş, que tiene sedes en Turquía e Indonesia y se dedica a la fabricación de transformadores de medida de media y baja tensión. Esta operación se enmarcó en la estrategia de crecimiento inorgánico definida en el Plan Estratégico a 2023. Su incorporación al grupo ha potenciado el posicionamiento industrial de Arteche en Asia, reforzando el liderazgo global en el negocio de Medida y Monitorización.

El resultado obtenido ha superado las expectativas en cuanto a sinergias, fortaleciendo, además, la cadena de suministro y potenciando el posicionamiento del grupo en el mercado asiático. Las ventas de Arteche en Asia han crecido por encima de un 25% gracias a la incorporación de Esitaş y, en cuanto a expectativas de crecimiento, todos los indicadores macroeconómicos relacionados con el mercado de la energía indican que la demanda en el sector seguirá siendo fuerte a nivel global y, en concreto, en la región asiática.

La nueva planta de Arteche en Turquía ofrece grandes oportunidades al grupo en un mercado como el turco, que es muy dinámico, y en un país con gran demanda de inversiones a medio plazo en la infraestructura eléctrica debido a su crecimiento y con una fuerte inversión en renovables. Estos dos factores han hecho de Turquía un importante hub de fabricantes de material eléctrico para cubrir la demanda de geografías en las que se prevé un gran desarrollo de instalaciones eléctricas (como, por ejemplo, en Egipto o Arabia Saudí).

Con estas nuevas instalaciones en Turquía, Arteche da un nuevo paso en su estrategia de internacionalización que le permite seguir ofreciendo cercanía y flexibilidad a sus clientes y aportar valor en los lugares en los que está presente.

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